Imprescindible para los vaqueros y las guanteras
Y Pepe Monforte presentó su nueva Guía Gastronómica de la Provincia. Fue en la Venta El Soldao, el pasado martes, con un desayuno que ha sido designado como Patrimonio de la Humanidad por contener su café, sus tostadas de telera pura y lebrillos con bloques (tamaño ladrillo de gafa) de lomo puro de cochino cerdícola jandeño.
La publicación me gustó por ser liviana, práctica y divertida. Me encanta el formato (así vertical, ideal para el bolsillo de atrás de los vaqueros), me gusta que pese poco, que no sea un tocho. Me encantan los contenidos porque tengo una tendencia genética a estar de acuerdo con el Monforrr pero, sobre todo, me parece un acierto su diseño, con muchos apartados llenos de textos breves, directos, con los datos necesarios. Es cosa de Cadigrafía. Las páginas se hacen atractivas al primer vistazo. Sin estrellas ni clasificaciones, muy actualizada y con divisiones por categorías. Comulgo con buena parte de la selección de lugares que he visto en el primer repaso. No sólo se persigue la calidad y el renombre, también lo peculiar, la historia, el buen rollo, como si fomentase la alegría de vivir.
Parece como un cruce entre revista femenina de calidad y guía gastronómica en tamaño reducido. Las fotos (de Gonzalo Höhr e Ignacio Fando) ayudan lo suyo. Inicialmente, salen 11.000 ejemplares, 5.000 en español, y los restantes, mitad y mitad, en alemán e inglés.
Si acercas la oreja a la portada, la guía te dice “llévame siempre en la guantera del coche, por si acaso”.
Al día siguiente salieron publicados artículos de dos chavales de la prensa gaditana que no están mal y pueden servir para orientarse. Aquí los tenéis, de La Voz y de Diario de Cádiz.