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Milagrito en Santa Ana (Tapeo de autor)

Lunes, 13 de abril de 2009

Es difícil que un bar de los de siempre, veterano, ubicado en una zona de paso, en una avenida o plaza, se reconvierta y ofrezca, de repente, una carta sorprendente, desde la nada, con poca publicidad y sin cambiar de aspecto. Es el caso de la Granja de Santa Ana, en la Plaza Elio (sí, ome, la última rotonda de la Avenida, justo enfrente del nuevo cuartel de Policía Local y de la cuesta del Fondo Sur del Carranza). Me habían dicho varias veces, había visto carteles con surtidos de tapas y novedades. Se notaba que algo estaba pasando dentro. Pues ya lo sé.

He estado hoy por allí y ha sido para volver. Lo más curioso es que tres cuartas partes de las recetas que ofrece (excepto carnes y pescados) se sirven tanto por tapas (a unos tres o cuatro euros), como por platos grandes (entre 10 y 15, la mayoría). Lo mismo, pero en dos tamaños. Ves en la carta ensaladas (casi una decena) curiosísimas, imaginativas y de ingredientes radicalmente diversos, o revueltos, o arroces, o bricks rellenos de foie y hojaldres con carnes, o creaciones rematadas con reducciones de Pedro Ximénez… y lo más curioso es que puedes pedirlo, todo eso, también en plato pequeño. Hice la prueba y pedí un arroz negro. Me parecía imposible que preparasen en el momento una tapita de una receta compleja que sólo se suele hacer en formato grande. Pues me la prepararon (a cambio, piden algo de paciencia en la misma carta con los tiempos de la cocina). Tampoco tardó tanto.

A tres leuros, y para matarse, con su ali-oli, con sus tiritas de choco, muy parecido al de la imagen. No es quizás, el mejor que he probado, pero no está lejos, estaba muy, muy bueno, y en ese tamaño, con esa rapidez… Además, la tapa llega presentada en plato grande, decorado a conciencia, como de un restaurante de esos de autor. En realidad, es como media ración. Con dos tapas de ésas, alguien que tenga un saque intermedio (no como el de Murray o Verdasco) almuerza por menos de diez machacantes. Magnífico. Todo lo que ofrecen me pareció mezcla de creación, amor por la materia prima y clásicos inmortales (también hay croquetas del puchero, por entendernos).

Tiene un salón a la derecha con ocho mesas. Larga barra. No es pequeño. El local no está muy cuidado, ni les preocupa la estética. Pasan del glamour, es evidente. Conviene saberlo para no llevarse chascos si se lleva a alguien. Es para quién guste de la esencia más que de la apariencia (aunque es deseable que coincidan). Hay cosas tan desagradables como una tragaperras (les tengo un gato especial a esas máquinas, incompatibles con la lujuria), pero se ve que han apostado por lo que va en los platos y que el entorno les da igual. Una vez probado el arroz, a mí también me importó un poco menos la reforma pendiente.

El servicio es cabal. Atiende Santi, al que la gente trata con mucho cariño. Aún así, no se toma confianzas. Puso un vaso sucio para el agua (tenía restos de carmín), pero ese grave fallo lo remedió como los buenos. Pidió disculpas un par de veces (de las que suenan de verdad, en plan: joder, qué cagada, esto no puede pasar) y miró el vaso sustituto bien a fondo, como si no se lo perdonara. Un pataso convertido en detalle. La carta la firma Juan Luis Mejías y merece más intentonas. Volveré antes de verano porque consiguen que apetezca probar muchas cosas y el resultado de la primera visita merece repetición.

También ponen desayunos, con muchos fieles, y son de los que pueden ponerte algo que picar más allá de las diez de la noche, con bastante gente joven, por lo común, en la pequeña terraza que da a la placita.

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  1. BACTERIO
    Miércoles, 29 de abril de 2009 a las 21:12 | #1

    Estoy en total sintonia con el articulo publicado de este entrañable lugar. Como se dice, es un local de los de toda la vida tengo 30 años y siempre lo he recordado alli. Yo vivo cerca y suelo ir bastante. Han sabido combinar la cocina tradicional con una más alegre y moderna. Os recomiendo esas exquisitas croquetas de puchero, el cus-cus de langostinos, los canelones y el star-tartak (carne semicruda)… Podri
    ía seguir nombrando platos pero es un sin sentido ya que suelen incorporar novedades en la carta continuamente.

    Amigos animaros a visitar este lugar que merece la pena y asequible a todos los bolsillos. Un saludo a todos.

  2. Obélix (pero llámame Górdix)
    Miércoles, 6 de mayo de 2009 a las 14:38 | #2

    Gracias por tu comentario, Bacterio. Por cierto, ¿no le tocarás nada al profesor aquel de Mortadelo y Filemón? (No vale contestar con un bastinasso)

  3. santiago chapela
    Sábado, 23 de enero de 2010 a las 11:07 | #3

    reconvertirse o morir

  4. JOVENCITA
    Martes, 30 de noviembre de 2010 a las 19:44 | #4

    @BACTERIO
    TES QUI YA MARIO, ES EL BAR DE TU PADRE, HE DE RECONOCER QUE HE IDO A COMER ALLI Y ESTA MUY BIEN, ME GUSTA, PERO TU PUBLICIDAD NO VALE, WAPOOOO

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