Volvamos a la Plaza
Una de las mejores noticias pequeñitas y locales que puede traer el otoño plomizo de gripes y parados es la reapertura de la Plaza de Abastos, del Mercado Central. Tras dos años de obras (y 23 siglos de retraso en el inicio de la obra), ya es una realidad. Pude visitarla el jueves y, al margen de tecnicismos que se me escapan, me parece que ha quedado linda, atractiva, remozada.
Estará en funcionamiento a finales de septiembre o principios de octubre. De hecho, está lista, hasta agua y electricidad tiene ya, sus farolas, muebles frigoríficos… está a punto y mañana lunes empiezan a limpiar los restos de la obra.
Se me ocurre que su reapertura será una gran excusa para volver a pasear por allí a menudo. No podrá ser a diario, como hacían mis abuelos, pero casi. Aquello es el centro de todo, el ombligo de nuestro pequeño mundo, el principio y el final. Aprovecharé para volver a frecuentar dos sitios que recomiendo:
La Poeme: Es una cafetería, ya veterana, en la cuesta de la antigua calle Londres, ahora Alcalá Galiano, frente al solar de la plaza Guerra Jiménez. Su pastelería me parece exquisita. De corte francés, muy dulce, suave y cuidada, aunque las piezas son algo más grandes que en la tradición repostera gala. Surtido limitado, pero nivel superior para golosos. Los precios son algo más elevados que la media. Preguntar y mirar antes para evitar mosqueos. El café es muy bueno y admiten que el cliente llegue con churros de la calle. Ha sido un local maltratado por el lustro de obras, indigencia descontrolada, montajes provisionales, cambios y suciedad que rodea el entorno. Al final, parece que se ha contagiado un poco de tanta putada alrededor y se ha vuelto un poco caótico. Quizás le sobre desorden, pizarras y oferta turística a saco, pero el café y el croissant siguen siendo de los mejores de la Bay. Ambiente del Cádiz de siempre con acento francés.
El Garbanzo Negro. Hasta hace dos años era uno de mis tres sitios favoritos del casco antiguo. Lugar peculiar, en la esquina de Sacramento y Londres, allá arriba, en el punto más alto del diminuto itsmo gaditano. Tiene dos niveles, mesitas, pequeña barra y un aire cuidado de taberna en maderas claras que resulta delicioso. Los que lo llevaban te daban un trato silente, sonriente y exquisito. Recuerdo que tenían una larga carta de tapas con mucha presencia de guisos clásicos (de ropa vieja a menudo gaditano). De las croquetas a la ensaladilla y el salmorejo, un recetario clásico exquisito que nunca defraudaba. Empezaban a cuidar el vino y tenían un vermú casero exquisito. Hablo en pasado porque hace más de año y medio, creo, que no paso por allí. Le han dado un lavado de cara al establecimiento. Como todo siga la mitad de rico y acogedor que recuerdo, es uno de los lugares más recomendables de la ciudad. Sobre todo para visitantes, teniendo en cuenta que está a 20 metros de la Torre Tavira.
Volveré a los dos sitios, de camino que voy a darme el primer garbeo por la plaza en busca de un buen pescaíto que hacerme el sábado.
Alguien me puede indicar dónde se encuentra “El enigma del 12″?
En este blog se ponía que estaba en la calle Antonio Accame y allí he buscado y no está, como no esté en una casa particular…ahí ya no he mirao.
Gracias de antemano.
LA PLAZA Y SUS ALREDEDORES, SIEMPRE HAN TENIDO EL ENCANTO DE SER EL LUGAR DONDE MEJOR SE PODIA PALPAR LA VIDA DE CADIZ, EN LO QUE RESPECTA A SUS MAS GENUINAS COSTUMBRES POPULARES, ESPEREMOS QUE ESTA ULTIMA REMODELACION TANTO EN EL INTERIOR, COMO EL EXTERIOR NO SE HAGA EN UNA CLAVE TAN MODERNA Y ASEPTICA, QUE TERMINE BORRANDO SU SEÑAS MAS GADITANAS DE IDENTIDAD.MI OPINION ES QUE AUNQUE ENTIENDA LA DIFICIL PAPELETA QUE TIENEN LOS TECNICOS DE URBANISMO, SOBRE TODO EN COMO EJECUTAR LA URBANIZACION DEL EXTERIOR DEL MERCADO PARA QUE ESTE ESPACIO SIGA SIENDO UN LUGAR LLENO DE VIDA, Y A LA VEZ COMPATIBLE CON UNA BELLA ZONA PEATONAL.
SOBRE LA HOSTELERIA QUE SIEMBRE HUBO ALREDEDOR DEL MERCADO, MIS RECUERDOS VAN DESDE LA TIENDA LA CABRA (en la esquina de Abreu) CON SUS PAREDES LLENAS DE FOTOGRAFIAS ANTIGUAS CARNAVALESCAS, PASANDO AL CUCO, EL ARCO, EL MODERNO, EL ERITAÑA, EL MERODIO (este bar es una pena la imagen de descuidado que da), LA ALHAMBRA, LA BOMBILLA, EL CARRUSEL, LA MARINA ETC ETC … DE ESTOS LA MAYORIA HAN DESAPARECIDO SIENDO SUSTITUIDOS POR OTROS MAS MODERNOS Y MEJOR INSTALADOS COMO LA CABA O EL BARQUITO DE PAPEL, TODA ESTA HOSTELERIA CON LA NUEVA IMAGEN QUE FINALMENTE TENDRA LOS ALREDEDORES DEL MERCADO, TENDRA UNA GRAN OPORTUNIDAD DE MEJORAR SU CUENTA DE RESULTADOS A POCO QUE SEPAN APROVECHAR ESTA OPORTUNIDAD.
SOBRE LA POEME HE DE DECIR QUE SU OFERTA COMO CAFETERIA ME GUSTA MUCHO, TANTO PARA DESAYUNOS COMO PARA EL CAFELITO(usan un cafe de calidad y los ponen en tazas de iden)DE DESPUES DE EL TAPEO DE RIGOR Y UNA MERIENDA CON UN BUEN TROZO DE PASTEL DE LOS QUE ELLOS FABRICAN TAMPOCO LE HAGO ASCO, SU OFERTA DE PASTELERIA ES VERDAD QUE NOS PUEDE RESULTAR ALGO CORTA Y CARA COMO PARA COMPRARNOS UN PAPELON DE UNA DOCENA PARA CASA (se puede poner la broma en mas de 30 euros),PERO COMO PASTELES PARA CONSUMIR IN SITU CON SU BUEN CAFE NO RESULTA MAS CARA QUE CUALQUIER SERVICIO DE CAFETERIA Y TIENES LA SEGURIDAD QUE ESTAS COMIENDO UAN PASTELERIA ARTESANA FRESCA(que en esto tambien hay mucho congelati)Y HECHA CON LAS MEJORES MATERIAS PRIMAS Y CON MIMO.
AL GARBANZO NEGRO SIEMPRE QUE IDO HE SALIDO MAS QUE CONTENTO CON SU OFERTA DE GUISOS TRADICIONALES( en este bar fue en donde por primera vez comi los garbanzos con langostinos)Y SU TRATO CON LOS CLIENTES ES DE NOTABLE ALTO, ¡AH! Y PUEDO ATESTIGUAR QUE EL PAN QUE TE PONEN PARA EL SALSEO NO ERA DEL “CONGELATI” Y ESPERO QUE NO LO SIGA SIENDO.
Le Poeme siempre ha tenido un encanto especial: un buen café, buenos tés a elegir y unos pastelillos árabes deliciosos.
Lo del Garbanzo no lo sabía. ¿Ves? ventajas de este blog.
(Por cierto: una servidora compra todo el pescado que tomamos en casa, en Cádiz, en el mercado de abastos. A veces incluso a través del correo electrónico del pescadero, para que me lo vaya preparando y recogerlo luego con mi maravilloso carrito). Es un pescado magnífico, de buena relación calidad/precio.
Hace años que no voy, pero como siga igual que en 2006 ó 2007, NO TE PIERDAS EL GARBANZO, Charo.
A ver si el arreglo de la plaza le permite ordenarse un poco a La Poeme, donde ciertamente se merienda y se desayuna de Gran Categoría.
Los mercados de abastos son herederos de los foros romanos, de los mentideros medievales y de las logias renancentistas. Son siempre el corazón de la ciudad. Los de entradores son sin embargo su estómago. Cuando en París, la lógica urbanística trasladó el bullicioso mercado nocturno mayorista de Les Halles a Rungis, este portento de ciudad lo encajó con resignación y dolor. Por lo que he podido olisquear, el nuevo Mercado de Abastos va a quedar bien. Veremos si el oportuno aseo, no le merma el encanto, el bullicio, el casticismo. El conservar su estructura de claustro laico heleno era obligado, pues le aporta su aire decimonónico tan gaditano. Como comentáis, sería bueno que esta completa remodelación y cambio de giro permita reactivar la zona. Un mercado es mucho más que un lugar donde se venden alimentos; es un lugar de encuentro y ocio, así que los bares, cafés y restaurantes que lo rodean juegan un papel muy importante como catalizadores de la vida popular. Incluso dentro, no sería mala idea que existiera algún bochinche donde se puedan degustar platos de temporada. Un bar faro, foro y guía. Ya tendremos ocasión de comprobar si sintoniza con su casticismo clasico. Es un reducto de la tradición que jamás le podrán arrebatar los supermercados. En Francia donde se inventaron los supermercados, se han conservado con gran rigor los mercados. En Madrid se acaba de remodelar el Mercado de San Miguel, el único privado, y ha quedado estupendo. Quizás ha perdido casticismo, dada la manía por lo gourmet y las delicatessen, pero se ha convertido en un espacio para tomar copas, ver exposiciones de pequeño formato, oir música, entre otras ofertas culturales, pues abre hasta entrada la noche. Es un ombligo bien centrado y centrador. Más que un mercado, pero no menos que un mercado, si bien la oferta tradicional se ha cambiado, por la de la bombonería, la botellería, la floristería, el bar de copas… pero la magia de la convocatoria queda. En suma, que el nuevo mercado se tendrá que ambientar, que animar. Bienvenido.