Yo que a los palacios subí…
y al Bar Cabañas llegué, puedo decir que allí he probado algunos de los mejores guisos por tapas o platos jondos que se sirven en la capital gaditana. Este bar, de largo recorrido en el tiempo, mantiene su atractivo como una de las mejores casitas de comidas (en diversos tamaños) que pueden encontrarse en Extramuros.
Pasé varios años de mi vida almorzando allí cada jornada laboral, en los años 90, y nunca me defraudó (es difícil decir eso tras más de cien almuerzos). Volví hace unos días y, además de una pequeña renovación estética que le ha venido muy bien, comprobé que todo sabe igual. Es mucho decir, lo aseguro.
Más que recomendar especialidades concretas, lo más prudente es dejarse guiar por la familia que lo atiende. Es comida tradicional y familiar. El que busque nuevas creaciones, que se abstenga.
Para los que sean de Cádiz, ya saben, en la calle Goyi (que os conozco), subiendo desde la gran plaza de La Laguna (Reina Sofía) hacia la avenida. Los que no sean de Cádiz, que aparquen y pregunten en la glorieta Ingeniero La Cierva, la grande de la playa Victoria, con el Hotel Playa y el McDonald’s. Que pregunten allí, que estarán a menos de cien metros. Suele llenarse en sábados, domingos y festivos, aunque está ambientado casi todos los días a eso de las dos de la tarde. Su clientela media es tirando a veterana y talludita, pero todos son bienvenidos. Ambiente de toda la vida de Dios.