Dentro del enlace que he puesto hay otro enlace, en el que los mejores chefs de Spain confiesan sus guarradas. Creo que Aduritz o uno de esos dice que “ningún donut artesano ha igualado la masa del industrial, lleve lo que lleve”. O así. Comparto su apreciación. Es un prodigio de la Era Industrial.
Yo era más de Bony, pero del original y primigenio, el que solo llevaba mermelada (qué iluso) de fresa. Luego, le metieron un puntito de natita (más iluso) y la cagaron.
Yo moría con las palmeras de yema de Bollylandia, que tenían tanta azúcar y tanta porquería que ya te dolían las muelas mientras te las comías. Notabas cómo crecía la caries en directo, en tiempo real.
Yo fue adicto a unos triangulitos de Bimbo que llevaban chocolate por fuera y por dentro era como bizcochos borrachos. Me ingresaron en Suiza en una clínica para desengancharme, por eso ya no recuerdo su nombre.
De pequeño soñaba que de mayor tendría ese mostrador en mi alcoba…
Y qué me decís de las palmeras de huevo o de chocolate, unas cuñas de chocolate abizcochadas de un tamaño descomunal, unas caracolas de chocolate o sencillamente pringosas no sé sabe muy bien con qué.
Y los phoskitos, regalos y pastelitos. Creo que habría podido comerme un container entero, chupando hasta la pegatina que traía, por supuesto.
Bollería industrial y así hemos crecido de fuertes y sanos… ¿o no?, ja, ja.
¿Y cuántos “flá” congelaos os habéis chupado?.
¿Y los paquetes de “kikos”, ehin?.
Saludos, y no olviden mineralizarse ni supervitaminarse.
Pd.- Podíamos quedar un día y volver a hacer la EGB, con maleta rígida colgada a la espalda, la cartuchera de los bolis, la caja de los 24 cariocas o los plastidecor en su defecto, los tórtolas para hacer deporte y los pantalones de pinza con rodilleras a juego con los zapatos “Gorila” con dos borloncitos colgando…
Ojú, no va y me alfora la nostalgia.
Los bucaneros de bimbo, que venían en paquetitos con unas estampas de “el porqué de las cosas”. Y ahora los Phoskitos. Son una obligación pues, como todo el mundo sabe, si no me como el phoskito de la suerte antes de un partido, el Cádiz pierde.
Los gusanitos!! Soy capaz de robárselos a cualquier chinorri que los lleve en la mano si hace falta.
También, aunque esto a mí no me parece ninguna guarrería, las aceitunas. Las que sean. Me da igual que sean aliñadas, caseras, industriales, gordales, verdiales, manzanillas, partías, con ajo, rellenas ‘de anchoa’, morás, verdes, negras, dulzonas o tan amargas que me raspen los dientes… Me gustan todas. Y me gustan hasta lo enfermizo.. Pero si lo estoy escribiendo y me estoy ahogando con mi propia saliva!!!
Obelixxxxxxxxxx palmera de huevo de bollilandiiaaaaaaaaaaaa!! Dónde está?? Que maravilla, como pringaba! y mojada en leche, y si esta es la del dia de Puleva ni te digo, que ya creo que ni una cosa ni la otra. Lo paso mal recordando cosas que me gustan tanto y ya no están para pegarme un homenaje.
Yo moría por las cuñas blancas del antiguo horno de La Torre con su cremita por los alrededores que me pringaba hasta el entrecejo y el azúcar glass dejaba su rastro delator en mi camiseta. Me he llegado a comer tres de una tacada en lo que va de la pastelería a la plaza de San Antonio. Eso es lo que hay que recuperar para que Cádiz vuelva a ser Cádiz.
Para mí fueron los kikos y si al comerlo hacía ruido al masticarlo, “mejó que mejó”. Y no de uno en uno. Todo al sopetón. Incluso ahora de mayor los huelo si alguién está comiendo a cien metro de mi. Por cierto, ¿no estarás comiendo unos cuantos, eh?. Anda… Dame unos pocos, quillo…
Obelix, te tengo que pedir daños y perjuicios por este post. He estropeado el ordenador de la pechá de llorar que me estoy dando.
1.- Las cuñas quitahambres de la calle de la Torre, cuando salía de magisterio por la tarde. Sniff.
2.- La bollería industriá de Bollilandia (la palmeras de huevo, las caracolas de crema,…). Sinff.
3.- Las patatibiris de De Diego. Sniff.
4.- Todas las gominolas del mundo en la Barraca de Antonio López. Sniff
Ditirambo; DE DIEGO FUE EL DISTRIBUIDOR EXCLUSIVO DE UNO DE LOS PRIMEROS PASTELES INDUSTRIALES QUE CAUSARON FUROR. ERAN LOS BULGAROS CROPAN CON LOS QUE SE HARTO DE GANAR DINERO, HASTA ESTA APARICION DE BOLLERIA INDUSTRIAL EN CADIZ LO QUE SE COMIA APARTE DE LA BOLLERIA DE PAPEL: TORTAS DE ACEITE, DE POLVORON, DE LECHE, CORTADILLOS ETC ETC. QUE ERA MAS ANTIGUA. ERAN: CORBATAS, CHAMACOS (version gaditana de las populares carmelas), CUÑAS, SUIZOS ECT. ETC. DE MIS TIEMPOS DE ESTUDIANTE DE BACHILLER EN EL COLUMELA RECUERDO APARTE DE LOS BOCADILLOS DE CABALLA (la de agua que bebiamos despues por la sed que nos daba) DE A TRES PESETAS, DE LA CANTINA DE ANTONIO EN LA PLANTA SOTANO (despues la pusieron en la 1ª planta), UNAS TORTAS CON DOS PLANCHAS DE BIZCOCHO CON UN RELLENO Y UN BAÑO DE UNA COSA PARECIDA AL CHOCOLATE, ENVUELTAS EN UN PAPEL DE CELOFAN DEL HORNO DE LA MILAGROSA, DE LAS QUE ME PUDE COMER CIENTOS. A TODO ESTO TENGO QUE ACLARAR QUE ESOS TIEMPOS TODAVIA SE HACIA LA MALDITA REVALIDA DE CUARTO Y EL PREU.
Aunque no eran ni mucho menos las mejores, ni mis guarreridas favorítas, guardo un evocador recuerdo de la “medias lunas” del horno que había en la calle Rosario, ese al que para llegar tenías que atravesar una casapuerta larguísima, estrecha y oscura, tétrica, pero impregnada de principio a fin del aroma y del calorcito del horno que te esperaba al alcanzar la meta. No se cuántas me metí entre pecho y espalda.
@FENICIO TRIPERO
No tenéis corazón. Ahora FENICIO TRIPERO me saca del baúl de la melancolía la cantina de Antonio, en el sótano del Columela (viví el traslado a la primera planta, pero ya no era igual),yo le daba al bocata de tortilla,… como la cosa siga por ahí sniff, sniff …
eso iba a decir yo!!!! los pastelitos Nebrix con su papelito dorao!!!! pero si valen guarreridas internacionales. He comido Fudge (mexcla de chocolate y sirope de arce), la manetca de cacahuete (ilusa) y una crema para untar q tiene el mismo sabor que los algodones dulces…todo de yankilandia a un dolar. Al lado de esto, nuestras guarreridas son delicatessen. Bss Obelix!!!!!!!!!
Buenas tardes, me enconta(b)an las galletas esas con forma de salmoncitos para picar, los palitos salados y las galletas para “untables”, a las que le ponia todo tipo de productos con capacidad y posibilidad de ser “espachurrado”
En otro orden de cosas, pasando por la calle Veedor, veo en la casa palacio donde estaban los laboratorios, el Jardin dee Veedor. Hay un cartel(???) Invitando a entrar. Sin ser “redicho” ni “pijotero”, pero el “anuncio” es francamente mejorable…. El sitio se merece otro aviso. En fin los “pequeños” detalles….ese seria un buen tema, para futuros post,los “detalles” en el mundo hostelero gaditano que seguro dan para mucho. Un saludo.
Los donuts, sin duda.
Dentro del enlace que he puesto hay otro enlace, en el que los mejores chefs de Spain confiesan sus guarradas. Creo que Aduritz o uno de esos dice que “ningún donut artesano ha igualado la masa del industrial, lleve lo que lleve”. O así. Comparto su apreciación. Es un prodigio de la Era Industrial.
Los Pantera Rosa, sin duda
Yo era más de Bony, pero del original y primigenio, el que solo llevaba mermelada (qué iluso) de fresa. Luego, le metieron un puntito de natita (más iluso) y la cagaron.
Yo moría con las palmeras de yema de Bollylandia, que tenían tanta azúcar y tanta porquería que ya te dolían las muelas mientras te las comías. Notabas cómo crecía la caries en directo, en tiempo real.
Yo fue adicto a unos triangulitos de Bimbo que llevaban chocolate por fuera y por dentro era como bizcochos borrachos. Me ingresaron en Suiza en una clínica para desengancharme, por eso ya no recuerdo su nombre.
¿Konty?
No me acuerdo bien, y mira que me comí un par de miles.
Aparte de la mortadela a taquitos, como un dado grande, el regaliz blandito.
Me apunto a las dos. Siempre que el regalín sea del colorao.
Yo muero en un paquete doble de Tigreton acabado de salir de la nevera, frios y con el chocolate crujiente.
Y recuerdo con lagrimas en los ojos mis meriendas de Donuts de chocolates, también frios, calientes o naturales no valen nada, con Fanta de Naranja.
De pequeño soñaba que de mayor tendría ese mostrador en mi alcoba…
Y qué me decís de las palmeras de huevo o de chocolate, unas cuñas de chocolate abizcochadas de un tamaño descomunal, unas caracolas de chocolate o sencillamente pringosas no sé sabe muy bien con qué.
Y los phoskitos, regalos y pastelitos. Creo que habría podido comerme un container entero, chupando hasta la pegatina que traía, por supuesto.
Bollería industrial y así hemos crecido de fuertes y sanos… ¿o no?, ja, ja.
¿Y cuántos “flá” congelaos os habéis chupado?.
¿Y los paquetes de “kikos”, ehin?.
Saludos, y no olviden mineralizarse ni supervitaminarse.
Pd.- Podíamos quedar un día y volver a hacer la EGB, con maleta rígida colgada a la espalda, la cartuchera de los bolis, la caja de los 24 cariocas o los plastidecor en su defecto, los tórtolas para hacer deporte y los pantalones de pinza con rodilleras a juego con los zapatos “Gorila” con dos borloncitos colgando…
Ojú, no va y me alfora la nostalgia.
Los bucaneros de bimbo, que venían en paquetitos con unas estampas de “el porqué de las cosas”. Y ahora los Phoskitos. Son una obligación pues, como todo el mundo sabe, si no me como el phoskito de la suerte antes de un partido, el Cádiz pierde.
Los gusanitos!! Soy capaz de robárselos a cualquier chinorri que los lleve en la mano si hace falta.
También, aunque esto a mí no me parece ninguna guarrería, las aceitunas. Las que sean. Me da igual que sean aliñadas, caseras, industriales, gordales, verdiales, manzanillas, partías, con ajo, rellenas ‘de anchoa’, morás, verdes, negras, dulzonas o tan amargas que me raspen los dientes… Me gustan todas. Y me gustan hasta lo enfermizo.. Pero si lo estoy escribiendo y me estoy ahogando con mi propia saliva!!!
Obelixxxxxxxxxx palmera de huevo de bollilandiiaaaaaaaaaaaa!! Dónde está?? Que maravilla, como pringaba! y mojada en leche, y si esta es la del dia de Puleva ni te digo, que ya creo que ni una cosa ni la otra. Lo paso mal recordando cosas que me gustan tanto y ya no están para pegarme un homenaje.
Yo moría por las cuñas blancas del antiguo horno de La Torre con su cremita por los alrededores que me pringaba hasta el entrecejo y el azúcar glass dejaba su rastro delator en mi camiseta. Me he llegado a comer tres de una tacada en lo que va de la pastelería a la plaza de San Antonio. Eso es lo que hay que recuperar para que Cádiz vuelva a ser Cádiz.
Para mí fueron los kikos y si al comerlo hacía ruido al masticarlo, “mejó que mejó”. Y no de uno en uno. Todo al sopetón. Incluso ahora de mayor los huelo si alguién está comiendo a cien metro de mi. Por cierto, ¿no estarás comiendo unos cuantos, eh?. Anda… Dame unos pocos, quillo…
Yo podría alimentarme sólo de Panteras Rosas y Donuts, jajajaja, qué explosión no?
Obelix, te tengo que pedir daños y perjuicios por este post. He estropeado el ordenador de la pechá de llorar que me estoy dando.
1.- Las cuñas quitahambres de la calle de la Torre, cuando salía de magisterio por la tarde. Sniff.
2.- La bollería industriá de Bollilandia (la palmeras de huevo, las caracolas de crema,…). Sinff.
3.- Las patatibiris de De Diego. Sniff.
4.- Todas las gominolas del mundo en la Barraca de Antonio López. Sniff
Ditirambo; DE DIEGO FUE EL DISTRIBUIDOR EXCLUSIVO DE UNO DE LOS PRIMEROS PASTELES INDUSTRIALES QUE CAUSARON FUROR. ERAN LOS BULGAROS CROPAN CON LOS QUE SE HARTO DE GANAR DINERO, HASTA ESTA APARICION DE BOLLERIA INDUSTRIAL EN CADIZ LO QUE SE COMIA APARTE DE LA BOLLERIA DE PAPEL: TORTAS DE ACEITE, DE POLVORON, DE LECHE, CORTADILLOS ETC ETC. QUE ERA MAS ANTIGUA. ERAN: CORBATAS, CHAMACOS (version gaditana de las populares carmelas), CUÑAS, SUIZOS ECT. ETC. DE MIS TIEMPOS DE ESTUDIANTE DE BACHILLER EN EL COLUMELA RECUERDO APARTE DE LOS BOCADILLOS DE CABALLA (la de agua que bebiamos despues por la sed que nos daba) DE A TRES PESETAS, DE LA CANTINA DE ANTONIO EN LA PLANTA SOTANO (despues la pusieron en la 1ª planta), UNAS TORTAS CON DOS PLANCHAS DE BIZCOCHO CON UN RELLENO Y UN BAÑO DE UNA COSA PARECIDA AL CHOCOLATE, ENVUELTAS EN UN PAPEL DE CELOFAN DEL HORNO DE LA MILAGROSA, DE LAS QUE ME PUDE COMER CIENTOS. A TODO ESTO TENGO QUE ACLARAR QUE ESOS TIEMPOS TODAVIA SE HACIA LA MALDITA REVALIDA DE CUARTO Y EL PREU.
Aunque no eran ni mucho menos las mejores, ni mis guarreridas favorítas, guardo un evocador recuerdo de la “medias lunas” del horno que había en la calle Rosario, ese al que para llegar tenías que atravesar una casapuerta larguísima, estrecha y oscura, tétrica, pero impregnada de principio a fin del aroma y del calorcito del horno que te esperaba al alcanzar la meta. No se cuántas me metí entre pecho y espalda.
@FENICIO TRIPERO
No tenéis corazón. Ahora FENICIO TRIPERO me saca del baúl de la melancolía la cantina de Antonio, en el sótano del Columela (viví el traslado a la primera planta, pero ya no era igual),yo le daba al bocata de tortilla,… como la cosa siga por ahí sniff, sniff …
los nebrix, en la calle del Mr.Pibody y las Alpargatas de la tienda de la esquina de esa calle. Míticas.
eso iba a decir yo!!!! los pastelitos Nebrix con su papelito dorao!!!! pero si valen guarreridas internacionales. He comido Fudge (mexcla de chocolate y sirope de arce), la manetca de cacahuete (ilusa) y una crema para untar q tiene el mismo sabor que los algodones dulces…todo de yankilandia a un dolar. Al lado de esto, nuestras guarreridas son delicatessen. Bss Obelix!!!!!!!!!
Los nebrix eran “a caraperro” y de un bocao.
Si hablamos de guarrería… Las uñas. Un día de estos las empano a ver qué tal…
Buenas tardes, me enconta(b)an las galletas esas con forma de salmoncitos para picar, los palitos salados y las galletas para “untables”, a las que le ponia todo tipo de productos con capacidad y posibilidad de ser “espachurrado”
En otro orden de cosas, pasando por la calle Veedor, veo en la casa palacio donde estaban los laboratorios, el Jardin dee Veedor. Hay un cartel(???) Invitando a entrar. Sin ser “redicho” ni “pijotero”, pero el “anuncio” es francamente mejorable…. El sitio se merece otro aviso. En fin los “pequeños” detalles….ese seria un buen tema, para futuros post,los “detalles” en el mundo hostelero gaditano que seguro dan para mucho. Un saludo.
Nunca olvidare las palmeras de chocolate y las de crema. La ultima que me hinque fue justo antes de que naciera mi hija, hace doce años….