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Entradas Etiquetadas ‘Dulces, Postres, Helados’

Invasión degli azzurri (otra heladería italiana)

Sábado, 30 de mayo de 2009

Ya dejó escrito el poeta y novelista jerezano que ninguna otra ciudad española tiene una guía telefónica que suene mejor que la gaditana. La mezcla de apellidos que se colaron por el puerto y se quedaron ha creado un sonido peculiar. Entre la fauna humana que propicia eso de vivir en un cruce de caminos (Cádiz es como una inmensa venta, una casa de postas entre África, La Habana, el Mediterráneo y todo lo que está hacia el Norte) abundan los italogaditanos. Son los Fopiani, Grosso, Morenatti, Benvenutti, Grimaldi, Lavazzi, Fedriani, Pettenghi… herederos de aquellos que recorrieron el mundo, de China a Buenos Aires, antes de que a su actual presidente petimetre le diera por declarar delincuentes a todos los que quieran emigrar allí.

Pese a mi condición gala, siento un enorme afecto por los transalpinos. Soy como Sarkozy. Una cosa es ser francés y otra cosa es despreciar todo lo bueno de Italia que uno pueda comerse (como a Carla Bruni, por ejemplo).

De las mil delicias que los italianos e italogaditanos han donado al mundo, destacan los helados artesanos. En Cádiz siempre hubo sucursales suficientes. Desde los años 40 está Los Italianos en la calle Ancha con Gianni al frente. En los últimos años le han sucedido otros locales en plaza de Mina (con sus colas y todo), el Mentidero (de Roberta y Alessandro), el de Candelaria (también de ellos) y otra vitrina muy chiquinina y colorista en la calle Velázquez.

Pues que sepáis que en la calle Brasil (a la que Teófila le va a cambiar la carita) va a abrir otra antes de verano. Eso dicen los carteles del local situado junto a La Chiclanera, cerca de la esquina con Muñoz Arenillas, en la acera frente a los bares y a freiduría. Buen sitio para hacer escala en esos paseos por el paseo cuando estamos de paseo ¿or not?

Dulces, Postres, Helados, Sitios nuevos

El mejor café irlandés lo ponen en El Unicornio

Miércoles, 8 de abril de 2009

Hay recetas y brebajes que carecen de punto medio. Por ejemplo, el gazpacho. O se hace maravilloso (casi todos los que se preparan en todas las casas y locales) o es repulsivo (unos pocos que se perpetran por ahí e incluso se envasan). Algo así le pasa al café irlandés. O está exactamente equilibrado, calibrado al milímetro o sabe nada más que regular. De todos los que he probado a lo largo y ancho de este mundo (yo también vi Los Chiripitifláuticos), uno de los más atinados, exquisitos, adictivos y memorables lo ponen en Cádi. Tiene el sabor exacto de café, el punto justo de whisky, el dulzor adecuado y una presentación tricolor para casarse con la taza.

El prodigio sucede en la avenida Amílcar Barca, en la parte de la Plaza de Toros (Asdrúbal para los más jóvenes) que da al Paseo Marítimo, cara al mar. El sitio se llama Café Unicornio y es uno de los paraísos mejor conservados de la capital. Los dos hermanos que lo poseen, lo gestionan y lo custodian preparan unas copas de categoría. Cocktails artesanos. Además de servir buen café y helados Haagen-Dazs (que están la mar de buenos pese a ese nombre tan raro).

Para colmo, tuvieron el detalle de poner en cada mesa, bajo el cristal, una fotocopia de un texto que les escribí hace un año, con todo cariño y sinceridad, sin conocernos ni habernos hablado nunca. Lo reproduzco porque verlo allí, un día que volvía de celebrar mi aniversario con Astérix, así puesto, en cada rincón, reproducido en grande, es de las mayores alegrías que me ha dado la profesión de periodista (o periolisto, o capullo) junto a la posibilidad de hablar con García Márquez durante una hora en Diputación, conocer a Mágico González, escuchar en vivo a Rafael Azcona y José Luis Sampedro o entrar gratis en el Carranza y ver finales de gorra en el Falla.

El texto que ayer aún seguía por allí dice azín: “Aunque tiene unas vistas, una terraza y una posición privilegiadas, ante el Atlántico, conserva ese aire de las cafeterías bohemias, con rincones en penumbra, muchos libros, prensa, juegos de mesa y sillas que invitan a la conversación. Su discretísimo y profesional servicio atiende con esa misma calma que transmite todo. El surtido de cafés, la calidad de los helados y la variedad de copas especiales cautiva a cualquiera. Es un local veterano, pero acaba de renovarse, especialmente en su fachada, con un mosaico realmente atractivo. La clientela suele superar los 30 años de media, aunque es un placer para todos los públicos y a todas las horas, siempre que se tenga la tranquilidad como premisa clave. Las noches parecen quitarse el reloj en este lugar, todavía alejado de cualquier bullicio veraniego. Un lugar realmente adorable”.

Lo mantengo punto por punto. Gracias por difundir este texto en las mesas. Gracias a Café de Levante (aunque esa pieza la escribió el entrañable Dani Pérez), a Gente de Cádiz, La Cuchara y Tetería de Mina por poner, tanto tiempo a la vista de todos, otros escritos similares que este aspirante a autor de guías turísticas publicó una vez para ganarse las papas.

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Una calle para Pedro Hidalgo (Concurso de Ideas)

Domingo, 29 de marzo de 2009

Tenemos que hacer algo con don Pedro Hidalgo. Ponerle una calle, promover la erección, aunque sea de un monumento, comprarle un piso, cancelarle la hipoteca a toda su familia, comprarle otro juego de camisas blancas… no me decido. O fijar un día a la semana en el que toda la población de Cádiz se alimentaría únicamente con su empanada y alguna milhoja de postre, como muestra de gratitud eterna a la felicidad que ha repartido durante cuatro décadas sin cambiar los servilleteros ni los azulejos ni las botellas ni los muñequitos del escaparate. Ha conseguido perfeccionar el hojaldre hasta convertirlo en una de las bellas artes. Ha sublimado el relleno del atún con la cebolla como llave maestra de la ecuación secreta.

Conste que no lo conozco nada más que de entrar desde chico, como todo el mundo. Bueno y de que dice que mi abuelo paterno le echó el cable en una reforma del obrador. “No era buena gente tu abuelo, ni nada”, me dice siempre con ese acento cántabro, heredado de su padre, porque él nació en Cádiz.

Debería abrir más tiempo, o no cerrar nunca. Yo qué sé. Se abre el concurso público de ideas para el I Homenaje Público de Cádiz al Gallego (aunque sea gaditano e hijo de cántabros) de las Empanadas de la Catedral. Envíen sus ideas a este blorgrg, por favorgrg.

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