San Diego Comic-Con: Hemos creado un monstruo
Las convenciones del mundo del cómic no han hecho sino proliferar en las últimas décadas. Dichos eventos suponen el punto de encuentro perfecto entre los aficionados y los autores y ofrecen a las grandes editoriales el escaparate perfecto para anunciar sus próximas novedades, sus lanzamientos estrella y sus últimos fichajes. El punto de infexión de este fenómeno tuvo lugar a principios de los 90, cuando los cómics manejaban ventas multimillonarias y los dibujantes eran auténticas celebrities. Una situación que aprovecharon las editoriales para saturar el mercado de nuevas colecciones, hecho que derivó en una rotunda bajada de calidad de los productos y en un colapso editorial que a punto estuvo de mandar al traste el negocio. Afortunadamente, el mundillo fue recuperándose muy lentamente, aunque no volvieran a registrarse ventas tan abultadas, y el cómic se ganó otra vez un merecido sitio en las páginas de cultura. En definitiva, que las viñetas se hicieron mediáticas y se pusieron de moda.
Buena prueba de ello es la Convención de Cómics de San Diego, que nació con el objetivo de cumplir lo que su mismo nombre indica y que desde hace varios años se ha convertido en mucho más. La San Diego Comic-Con ha ganado una exagerada relevancia que se ve traducida en un frenético programa de actos que no hace sino crecer con cada edición que pasa. Hoy es imposible abarcar todas las charlas, mesas redondas, presentaciones, exposiciones y demás lindezas que tienen lugar durante los cuatro días que dura el evento. Sin ir más lejos… ¿quién no ha visto durante la última semana en los informativos o períodicos aunque sólo fuese una breve reseña de la convención?.
La San Diego Comic-Con, inevitablamente va más allá de los cómics. Es cierto que las editoriales aún intentan reservar las grandes noticias para este evento (Por ejemplo, este año se ha hablado de la adquisición de los derechos de Marvel Man por Marvel, de la vuelta de Magneto, de cómo quedan las colecciones de Flash…e incluso se ha sabido que el español Daniel Acuña pasa a dibujar X-Men:Legacy), pero la realidad es bien distinta. Pues San Diego es ya también escaparate para las grandes empresas de videojuegos y los principales estudios cinematográficos, que presentan sus blockbusters, sabiamente encuadrados en géneros como la ciencia ficción o las aventuras, en multitudinarias ruedas de prensa con la presencia de, entre otros, directores y actores. Cómo es de esperar, las adaptaciones filmicas de personajes de cómic siguen a la cabeza de las preferencias de los fans, que se dejan oir en cada acto.
La convivencia entre cine y cómic que muestra la convención evidencia que, hoy en día, las viñetas ejercen una poderosa fuente de inspiración creativa para los estudios cinematográficos, tendencia que cambia la dirección del flujo de influencia entre ambos medios después de varias décadas. Sin ir más lejos, entre los más ilustres visitantes que San Diego acogió esta semana estuvieron los cineastas James Cameron y Quentin Tarantino.

