EQM recomienda: All Star Superman
Este es el tomo que no debería faltar en ninguna lista de la compra del Salón del Cómic de Barcelona. El brillante guionista escocés Grant Morrison vuelve a colaborar con el genial dibujante Fran Quitely para regalar al lector una de esas joyas que nacen cada años muy contados. All Star Superman es un canto de amor al Hombre de Acero, que, desprovisto de toda continuidad, resume perfectamente aquello que define al último hijo de Kripton.
La obra funde pinceladas de décadas muy remotas con otras muy actuales a lo largo de la docena de cómics que recopila este libro y lo hace de forma muy optimista y colorista, aunque no desprovista de cierto halo agridulce, ya que la historia comienza con un destino muy contundente: Superman se muere (¿o no?)… En esa cuenta atrás, el protagonista realiza una serie de titánicas tareas que bien podrían servir de epitafio del que es el máximo exponente superheróico y uno de los mayores iconos pops que existen.
El guión de Morrison es fluido, ameno y de fácil lectura. El escocés sacrifica aquí su vena más surrealista en virtud de un escrito apararentemente más simple, pero que esconde una gran profundidad y momentos muy emotivos. Por otro lado, el dibujo de Quitely se muestra como el más adecuado, el Superman del autor es imponente, un tío mazacote y de mandibula prominente que esconde al mejor de los niños, al mayor de los boy scouts. El arte es limpio y de narrativa muy eficaz y además el trazo de Quitely luce menos feista que en otras ocasiones y sus mujeres parcen mucho más hermosas. Mención aparte merece el color, simplemente espectacular.
También es justo alabara la preciosa edición de Planeta de Agostini, tapa dura, papel de gramaje más grueso y dimensiones mayores que las habituales, amén de un precio muy ajustado: 20 euros. Con todo ello, hasta se les puede perdonar que le interior hayan repetido una portada.



























