Kichi. ¿Primer alcalde de Podemos?

José María González, Kichi, cabeza de lista de ‘Por Cádiz sí se puede’ está a punto de acabar con 20 años de mandato de la popular Teófila Martínez. Ya en las autonómicas el punto morado sobre el mapa gaditano hacía ver la potencia de Podemos en la capital, pero tenía que medirse en la clave municipal con una alcaldesa que ha presumido de ser la más votada de España y que ha controlado con mano férrea la ciudad durante seis elecciones. De 17 concejales ha pasado a 10, mientras el líder de Podemos, con 8, está dispuesto a sumar PSOE (5) e IU (2) para gobernar. Será interesante ver esa negociación en comparación con la que se ha llevado a cabo en Sevilla, para el Parlamento andaluz. ¿Se lo pondrán fácil los socialistas?

El profesor de historia, delegado de Ustea, contralto de la comparsa de Bienvenido, padre de dos hijos, compañero sentimental de Teresa Rodríguez, secretaria general de Podemos en Andalucía, si llega a gobernar ¿retirará las cuentas municipales de los bancos que desahucian

Herencia envenenada de Juanma Moreno

Juanma Moreno. La herencia envenenada

Juanma Moreno se enfrenta a su segundo golpe electoral en dos meses. Pero como en las elecciones autonómicas, en las que perdió 17 escaños, era imposible que pudiera no registrar un descenso sobre los resultados obtenidos en 2011, cuando el PP batió todos los récords. Esa sí que era una herencia envenenada y no la de Zapatero.

Con su marca bajo mínimos, el impacto del caso Rato en la línea de flotación, los alcaldes nerviosos huyendo de la presencia de los líderes nacionales y aún convaleciendo de la derrota del 22-M, el presidente popular andaluz deberá digerir estos resultados ahora e intentar insuflar ánimos a un partido desmoralizado. Aunque las tensiones se contuvieron en espera de esta cita electoral, nadie prevé ahora mismo que se le mueva la silla.

La posible pérdida de Sevilla, tan simbólica, puede jugar a su favor, porque aunque Zoido raspe la victoria, 300 votos, la caída de 8 concejales, de 20 a 12, es un golpe importante y es difícil que retenga la alcaldía. Los populares sevillanos, sus mayores críticos, perderán fuelle ahora por sus malos resultados. Desde las filas ‘juanmistas’ se apunta a Javier Arenas, por su condición de vicesecretario de política municipal. Alguna responsabilidad tendrá, dicen, y no solo por haber «despistado» a Zoido año y medio de la alcaldía sevillana, con su dedicación a tiempo parcial al partido para sucederle tras su marcha. Arenas ha recobrado presencia andaluza en esta campaña, que da que pensar a sus compañeros de partido y que hasta fue aprovechada por el PSOE para asegurar que el expresidente ha vuelto y es quien manda en la estrategia del PP-A. Aun en el caso de que no fuera una intoxicación más, los resultados de ayer no le dejan mucho recorrido en el empeño.

Aunque hasta que el 13 de junio se constituyan los ayuntamientos queda mucho, la capacidad de pactar de Moreno será clave en un escenario muy complejo. Y en totales, su retroceso ha sido de casi diez puntos, lo que señala las alarmas de cara al futuro.

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La doble decisión de Susana

Con los escrutinios cerrados y las grandes cifras sobre la mesa, la presidenta en funciones de la Junta y secretaria general del PSOE-A deberá decidir ahora qué pasos da en razón de sus dos cargos, después de tres victorias consecutivas, en europeas, autonómicas y municipales.

Primero, la investidura. Ha pasado el 24M, que se suponía que era el gran obstáculo, pero eso no significa que el camino esté despejado. El tiempo corre y si se cumplen los dos meses de la primera votación, es decir si llega el 5 de julio sin superar el trámite parlamentario, habrá que convocar nuevas elecciones.

Los resultados de hoy pueden ser tanto una disuasión para los otros partidos, que no quieran enfrentarse a las urnas de nuevo para perder representación sobre la actual, como un aliciente para los socialistas, que podrían utilizar su subida como un arma de disuasión, pero también lanzarse al monte de unos nuevos comicios para librarse del yugo de una aritmética tan compleja como la actual durante los cuatro años de legislatura. La elaboración de los próximos presupuestos está a la vuelta de la esquina y si con IU era complicado, ahora lo será mucho más.

Todos los portavoces dicen que no quieren la repetición de elecciones, y sin duda será así porque estamos en un año cargado de citas que ponen a prueba la maquinaria de los partidos, y de camino esquilman sus arcas, pero quizá se evite la convocatoria más porque cedan los minoritarios y aborten la maniobra. A fin de cuentas, de lo que se trata es únicamente de dejar que gobierne el partido que ganó, no de pactar políticas, que eso vendrá después.

No se dice así, pero la tesis es que entre tanto cambalache como se avecina uno más no se va a notar.

El segundo escenario es político y nacional. Díaz se ha contenido durante la campaña para no dar ni un paso en falso, ni estallar, contra su secretario general, Pedro Sánchez, que se pasó de frenada con ocasión del mitin conjunto en Alcalá de Guadaíra. Si hasta entonces parecía cuajar la idea de que la socialista andaluza era quien medraba y disputaba el terreno al líder federal, el movimiento de éste acudiendo a visitar, por sorpresa y sin conocimiento del regional, al alcalde de Dos Hermanas, Francisco Toscano, muestra el clima de otra forma: es Sánchez quien parece hostigar a la andaluza.

La visita a Toscano, a quien en el PSOE-A se considera «el más odiado» desde que entregó al PP-A la presidencia de la Federación Andaluza de Municipios y Provincias (FAMP) se entendió como una provocación y una manera de querer evidenciar que Díaz tiene problemas internos, aunque el otro crítico que quedaba, Gutiérrez Limones, confesó en público su devoción por su presidenta. «Mi pasión es Susana», dijo. Díaz apretó los dientes y no dijo nada en el encuentro de Alcalá de Guadaíra, aunque la frialdad entre ambos cortaba el aire.

Por cierto que no ha pasado ninguna tragedia porque la FAMP esté sin funcionar este tiempo, más de dos años ya. No digo nada, pero ¿a alguien le ha faltado el aire, se ha colapsado el mundo? ¿se han detraído recursos, se ha ahorrado algo? ¿o todo el mundo sigue cobrando en ese fantasmal organismo?

En la sede regional de San Vicente están que echan las muelas con sus federales, a quienes atribuyen además la difusión de ‘maldades’ por los cenáculos de Madrid acerca de que Díaz se ha equivocado con los tiempos en Andalucía, algo que se lee mucho últimamente, y en crear la imagen de Pedro Sánchez como «un mártir», una víctima de la ambición de la andaluza, a quien precede la fama de mujer dura.

Sin embargo, aquí Despeñaperros abajo tienen otra visión de la realidad: al anticipar las elecciones autonómicas y ganarlas, Díaz ha cambiado el ciclo electoral de su partido y ha contribuido a mejorar las expectativas nacionales del PSOE. Entienden que Sánchez se está midiendo constantemente con los éxitos de Susana Díaz , en vez de aprovecharla para su propia proyección, y creen que se equivoca al fomentar ese constante rumor de mal rollo. No hay entrevista que se le haga que no comience por preguntarle por ella, lo que viene a deteriorar su propia imagen de líder consolidado. Los roces se inician, según el punto de vista local, por los celos de Sánchez hacia su antes mentora, por los éxitos de ésta.

San Vicente, para sí, alucina con la campaña que ha realizado Sánchez que, dicen, no ha conseguido colocar ni un solo mensaje y se ha dedicado más a competir con Susana Díaz que con el propio Rajoy. Pero nada ha trascendido para no perjudicar las expectativas de los alcaldables socialistas, una cautela que ya la secretaria general guardó con ocasión de la destitución de Tomás Gómez en plena campaña andaluza. Los de Ferraz han intentado puentearles durante la campaña, contactando directamente con las agrupaciones locales y provinciales sin conocimiento de la sede regional, que señala al jefe de gabinete de Sánchez.

Por todo ello, las espadas están en alto entre Sevilla y Madrid. El PSOE andaluz no participa de la idea de que Sánchez no sería responsable de estos resultados, puesto que lleva un año en el cargo, y argumenta que el mismo tiempo llevaba Susana Díaz cuando se sometió a las urnas y sí se le exigen responsabilidades.

De modo que habrá que estar atentos a la próxima ejecutiva federal. Díaz les espera con su 37% de votos. a ver qué barón socialista le supera. Los malos entendidos con Felipe González están resueltos, dicen fuentes de su entorno, y González no está liderando ningún movimiento contra la dirigente andaluza.

Habrá que ver, pues, qué hace Susana Díaz. Serán movimientos complicados y llenos de riesgos que, en cualquier caso, la siguen mostrando en el centro del tablero político, el regional y el nacional. por mucho que diga «solo me falta tatuármelo», ha llegado a declarar, que no va a competir por la plaza madrileña, el murmullo le seguirá persiguiendo.

El precio de la no-investidura

Afloja la tensión política y la presión informativa sobre la investidura de Susana Díaz, tras su tercer fracaso del pasado jueves, y todo hace pensar que la semana será de perfil bajo en este sentido. Su hueco lo ocupará la campaña municipal, que hasta ahora permanecía en segundo plano. El domingo, 24-M, se acerca y con él se superará el que parece ser el gran obstáculo para que la presidenta en funciones logre rebasar el listón de la mayoría simple: el coste electoral de apoyarla aunque sea de manera indirecta.

Habrá que ver si el día 25 el panorama se despeja. La versión sobre la que hay más consenso entre unos y otros portavoces es que una vez pasada la cita con las urnas desaparecerá la presión pero no ya porque los partidos no sientan el aliento del votante en el cogote (una sensación que les dura poco apenas cada cuatro años) sino porque el foco mediático desaparecerá. Es decir, se trasladará a otros lugares e instituciones y los equilibrios o los extraños compañeros de cama serán tantos y tan diversos que nada pasará por que tal o cual sigla se abstenga aquí de una vez y pasemos página. Se confirma, pues, que los obstáculos, las condiciones actuales no son tales, sino pura estrategia. Me maravilla la naturalidad con que lo aceptamos.

El horizonte de repetir elecciones andaluzas seguirá al fondo como ‘arma de disuasión masiva’ y con el coste electoral para las formaciones políticas como ‘botón del pánico’. La encuesta de Metroscopia publicada ayer viene a alertar de un alto desgaste del PP-A por su postura de abstención, una continuada erosión de IU, aunque menor que la del Partido Popular, y por el contrario un curioso refuerzo de la opción socialista y, en mayor escala, de Ciudadanos, que recogería el desgaste del PP, mientras se estanca Podemos. Coincide con el discurso de Díaz, que asegura captar «en la calle» ese castigo a quienes no le dejan formar gobierno.

Sin poner en duda los intríngulis demoscópicos, ni la oportunidad del sondeo, no parece que vaya a ablandar por ahora a los diputados de Juanma Moreno, cuya abstención resolvería el problema a Susana Díaz de la manera más fácil y directa, aparte del voto favorable de Ciudadanos, pues de mantenerse en el ‘no’ el PP-A e IU, la candidata socialista necesitaría llevarse al huerto abstencionista a C’s y Podemos, como ya sabrán, porque estamos dando vueltas a esta noria desde hace ya dos meses.

En el PP-A desconfían de los datos, creen que las encuestas les penalizan y recuerdan que el pasado 22M remontaron las expectativas que les daban 26 escaños para situarse en 33.

En todo caso, se evidencia que el PSOE seguiría sin mayoría absoluta, que la fragmentación continuaría, en proporciones diversas, y persistiría la necesidad de pacto, de diálogo, ahora ya sin la presión inmediata de las urnas. Pero el tiempo seguirá corriendo, un mes y medio se va volando y los partidos habrán de medir lo que les costará repetir elecciones. Aunque sea en votos, aunque no sea por el interés general.

Cita

La huída no es cobarde. Cada persona que huye contribuye a hacer la fuga posible. Una cita de Edouard Louis recogida por Laura Freixas

De museos

Hoy, que es su Día, me tienta hacer lista de los museos que he visitado, pero sería larga y me faltaría alguno.También haría la de los que me falta por conocer. Tantos…
Pero me quedo con el primero que visité: El Prado, con 9 años, de la mano de mi madre. Hay una foto por alguna parte, con mi abriguito beige y mis calcetines caídos, delante de la estatua de Velázquez, tomada por un fotógrafo callejero. Supongo que entendí que eso era algo extraordinario y disfruté muchísimo contagiada de la pasión por la pintura de mi madre, una pulsión natural, nada impostada como tanta construcción cultureta que he visto luego, una relación tal leal, larga, mágica y potente como todo en su vida y que nos prodigó a sus hijos una estrecha familiaridad con sus pintores, que eran muchos: Manet, Renoir, Rembrandt, Dufy, Hals, Berthe Morisot, Corot, Degas, Cezánne, Van Gogh, Matisse…Todavía cada vez que voy a un museo me encuentro con cuadros familiares, algunos de los cuales estuvieron en mi cuarto, como la bruja de Hals de la Gemaldengallerie de Berlín, a la que casi beso como a una tía abuela; o la Lectora de Renoir, o los dufy que vi en un museo perdido en los alrededores de Lille, que era en realidad un casino, una sociedad de baños, fascinantemente art-nouveau.
Todo remite al origen, a la infancia.
En el Prado me quedé prendada. Unos años después fuimos al museo de Carlos V de Granada. Mi padre comentó impresionado con qué atención miraba los cuadros la niña.
Sólo desarrollé talento de público, para la observación. El de artista se lo llevaron mis hermanos, que lo son en grandes quintales. Pero no me quejo, porque disfrutar sin el esfuerzo creador no está nada mal :-)

SD en su laberinto

Susana Díaz sigue  protagonizando la política nacional, incluso a su pesar. Los avatares de su investidura copan los espacios principales de la información y de la opinión y resulta llamativo que, en un momento en que se van a dilucidar puestos de poder de calado hondo (ayuntamientos y diputaciones de toda España) y amplio (las comunidades autónomas del 143) el foco esté en la política socialista trianera.
No se trata solo de que el ‘laboratorio andaluz’ anticipe lo que viene en  muchas regiones y ciudades, aunque está claro que resulta muy interesante lo que está pasando aquí y que no se mueve ni un milímetro en las estrategias de los partidos  sin tener en cuenta la repercusión nacional. Habrá que analizar a partir del lunes próximo qué incidencia tendrán las posiciones de unos y otros en las urnas y, por ejemplo, será curioso ver si las prometedoras expectativas de Ciudadanos se concretan o si su marchamo de ‘marca blanca del PP’ le pasa factura. Gente que le votaría no lo hará porque piensan que darles el apoyo supone hacerlo indirectamente al partido del Gobierno. Como habrá que ver en qué queda el desgaste socialista por la fallida investidura.
Pero aparte de todo esto, hay una pregunta latente. ¿Se apaga la estrella de Susana Díaz? Es esta una época cruel en que hemos visto caer con la misma rapidez con que subían relámpagos de fulgor, un tiempo ‘líquido’, ávido de algo que sea sólido, que puede devorar a cualquiera. Pero nada es casual ni inocente. Y en esta cuestión parece que el fuego es amigo: la política andaluza rehusó seguir la indicación de Felipe González de respaldar a Pedro Sánchez como próximo candidato a la presidencia. La resistencia de Díaz a seguir los dictados de la vieja guardia madrileña, y sobre todo de González, erigido en gran poder en la sombra, parece estar detrás de muchos de estos susurros de descrédito. De modo que la presidenta en funciones tiene otro frente abierto al que atender. Sus mitines por España -Asturias,  La Mancha, Valencia- contrastan con su campaña  para las europeas, que no pasó de Despeñaperros, e indica una estrategia por su parte también en esa clave.

Horóscopo

Los sábados abro mi lista de lecturas mañaneras por los horóscopos de las revistas femeninas. Curioso por cierto que se hayan reducido a estos soportes, como si los hombres No los leyeran o su falta de rigor no casara más que con contenidos para mujeres. Es un caso claro (más) de micromachismo.

Pues pese a todo no me importa decir que leo los horóscopos de los sábados, antes que a Gregorio Morán o a otros guruses de afilada pluma, incluso antes que a mis honestos y esforzados colegas de profesión. En los primeros compases del tiempo libre del fin de semana se cuela un poco de ‘horror vacui’ . Pero es momentáneo, no os creáis. Apenas recuerdo un segundo después los pronósticos, si son malos, y doy dos segundos a los buenos. Aunque alguna vez me ha sorprendido algún análisis de situación, digamos, increíblemente ajustado y hasta a veces se ha anticipado a los hechos. De verdad.

No olvido a Pedro Vega, un antiguo linotipista del diario, reciclado en montador de páginas en las mesas de luz, cuando empezó a hacerse el periódico mediante offset,  que me decía mientras ajustaba la página: “Niña, ¡dime qué quieres que te pase manaña!” con el cutter en la mano, dispuesto a pegar bajo mi Escorpio cualquier cuadrícula de otro signo (no hace falta decir que era broma, porque allí todo se hacía con absoluta profesionalidad)

Pero sigo acudiendo a los horóscopos, sin reconocer que, en el fondo, mantengo la esperanza infantil en la magia.  O/ y que los años me han enseñado que todo puede pasar.

Orgullo en el aire

Con el A-400M accidentado en La Rinconada no sólo se han perdido cuatro vidas, que es la primera tragedia. Es un impacto brutal sobre un sector estratégico, el aeronáutico, la gran esperanza blanca del nuevo modelo económico con el que todos soñamos, y también un golpe moral para todos los que creemos que es posible vivir en una comunidad moderna, industrial, con tecnología punta y con empresas y trabajadores de alto nivel que participan en pie de igualdad, e incluso en primera línea, con sus colegas europeos; que incluso plantan cara y le comen el mercado al gran competidor, la americana Boeing.

En estos primeros momentos se palpa la angustia del sector por un accidente que nunca debía haber ocurrido y cuyas explicaciones no pueden dilatarse, por mucho que sea preciso mantener la serenidad y confiar en la calidad de sus profesionales.

De las decisiones que se adopten en estos días dependerá en buena parte el futuro aeronáutico andaluz, su empleo, su volumen de inversión, su I+D+i y, si me apuran, los de toda la economía regional. Baste comprobar el efecto de la aeronáutica en las exportaciones y en el PIB andaluz. Según el último informe del Cluster Hélice, de 2013, el empleo del sector en la comunidad asciende a 11.685 personas, con un crecimiento del 3,5%, y la facturación creció un 10,9%, hasta los 2.060.231 millones, en 115 empresas. No es aventurado especular con que habrá quienes quieran aprovechar la desgraciada coyuntura para sus propios intereses, en el escenario de la guerra comercial con los grandes fabricantes, y en la escala de las compañías auxiliares, sobre todo en las grandes tractoras con su consiguiente repercusión en las de menor nivel. Es preciso, pues, que la parte española del consorcio europeo despliegue todas sus artes para preservar el tejido productivo nacional y que otro tanto se haga en las instituciones políticas correspondientes.

El programa del A-400M es, aunque resulte tópico, la ‘joya de la corona’ de Airbus, de Europa, pero también de Andalucía. El polo aeronáutico no sólo se ciñe a Sevilla y Cádiz, se extiende por Málaga y hasta empieza a tener implantación en Granada, mientras se van abriendo otros segmentos de negocio en Jaén o Huelva. Hace unos meses una misión comercial paseó con éxito por los principales mercados americanos.

De momento todos los ámbitos, empresarios, sindicatos, políticos, están alineados en la defensa del sector, en mantener la producción, en levantar los ánimos de las plantillas. Hoy es aún día de tanatorio, pero mañana hay que ponerse las pilas y no da un paso atrás en subsanar deficiencias y remontar el vuelo, aunque sea un fácil juego de palabras. Lo que comienza por saber por qué se cayó un avión que estaba listo para ser entregado y por poner en valor la pericia del piloto, dignísima víctima que no sólo salvó muchas vidas al decidir bajar con el menor daño posible a riesgo de la suya propia, sino que es el mejor ejemplo de la alta calidad de la aeronáutica andaluza.

Modelos para armar

Al comienzo fue el debate acerca de si a Susana Díaz le interesaba anticipar las eleccciones o esperar a su fecha, o al menos al terminar el ciclo electoral de este año, en diciembre. La balanza se inclinó hacia la primera de las opciones, porque se valoró que ofrecía mejores posibilidades a una presidenta en alza, con mando en plaza y el viento a favor, antes de que Podemos siguiera subiendo, como parecía, y de que el nuevo líder del PP-A se consolidara.
Sin embargo, como es bien sabido, las cosas no le han salido así a la ahora presidenta en funciones, que se aboca esta semana a un nuevo rechazo en el Parlamento. Podemos baja, el PP también, Ciudadanos les rasca votos, IU no cuenta ysu «dejadme formar gobierno» clama en el desierto.
Pero los socialistas mantienen un optimismo que parece algo más que una táctica negociadora o de marketing. Esperan que el tiempo acabe por imponer su lógica y defienden que su decision de anticipar las elecciones fue la correcta. No solo porque aseguran que era insostenible estar bajo la amenaza del referéndum interno de una IU en modo ‘alma ácrata’, sino porque confían en que el 22-M termine por revalorizar su resultado. En vistas de la fragmentacion que se avecina, y que las encuestas del CIS confirmaban días atrás, a ver dónde el PSOE saca un porcentaje por encima de los 47 escaños andaluces, piensan.
De algun modo ha vuelto la hipótesis B, la descartada: cuando pasen estas elecciones los partidos emergentes perderán la inocencia y tendrán que entrar en pactos o en tomar decisiones de gobierno y se retrataran de uno u otro modo. De esta manera, incluso en la situación extrema de nuevas elecciones, el escenario les puede favorecer.
Pero estos ‘modelos para armar’ de los politólogos tienen mucho peligro, como se ha visto. Los análisis políticos caducan antes que los yogures. El factor humano, la inexperiencia, la sobreexposición mediática, los espejismos por el manejo de las redes sociales, las encuestas cocinadas, tantos mimbres por trenzar dan sorpresas. Menos mal.