La alcaldesa de Cádiz ha prometido que contribuirá a pagar la nueva residencia para enfermos de parkinson que se construye en San Fernando. Es insólito. Hasta ahora los ayuntamientos actuaban en su término municipal y cada cual se las apañaba. No sé si ha sucedido más veces, pero pasada la extrañeza inicial, y dado el caso de Cádiz, que no tiene suelo para nada ya, no está mal buscar oportunidades en otros puntos. Es una forma de hacer mancomunidad, siempre que haya alguna contraprestación para la capital, como se supone. A ver cómo lo ven los fundamentalistas isleños, que los hay.