La muerte de un joven motorista en un accidente ocurrido el sábado por la noche vuelve a poner en solfa la seguridad de la carretera de San Fernando. Aún hay que tomar más medidas, en vista de la siniestralidad, y agilizar la iluminación prometida por el Ayuntamiento, que varias veces se ha anunciado pero que aún seguimos esperando.

Todo ello no hará nada más ni nada menos que evitar nuevas desgracias. A la familia de Jorge Armario, por ejemplo, no hay quien les consuele. Vaya para ellos nuestro pesar.