Feliz 2012

En un rato pliego por 2011. Como tengo muy mala memoria no sé qué balance detallado hacer de estos doce meses. Debe-Haber, eso no va conmigo. Soy de intuiciones y sensaciones. Así que digo que ha sido un gran año, lleno de dificultades, en su mayoría superadas, con un aprendizaje intensivo y con la sensación de avanzar como un cortahielos en el Polo Norte. Así que creo que el año que viene seguiremos adelante porque somos fuertes y tenemos ganas, porque no le debemos nada a nadie y porque tenemos mucha gente de nuestra parte.

Ahora toca dar las gracias a todos ellos: amigos, colaboradores, a cuantos nos dáis el crédito de leernos y seguirnos y hasta a los que, con sus odios africanos, nos dan una inusitada importancia.

Elegimos la botella medio llena. El subidón de adrenalina.

La vida es luchar. Nadie dijo que fuera fácil.

Feliz, pues, 2012.

Guillotina

Se esperaba una tijera, pero lo que el Gobierno Rajoy ha sacado ha sido la guillotina. La batería de medidas de recorte, llamadas ajuste, del Consejo de hoy es de una contundencia inesperada. Hay que ver qué dicen ahora los expertos economistas (si los hay), y habrá que esperar que la austeridad vaya para todos. Se recortan las asignaciones de partidos y sindicatos, pero ¿y de las Cortes? ¿y los asesores, a todas las escalas? Muy fino tiene que hilar el PP, sin dejar huecos libres a nada que parezca un dispendio prepotente.

El ‘descubrimiento’ de un déficit público escondido no me extraña, por una parte, pero por otra sirve de excusa perfecta para las medidas que siguen. A saber: trabajar más, pagar más impuestos… ¿Dónde quedó la promesa electoral?

Seguiremos informando, pero ahí os dejo por si queréis desahogaros.

Deseo (imposible) para el año nuevo

Que un sectarismo no sea sustituido por otro.

Frágiles

De acuerdo con los tiempos, el calendario anual de la Fundación Zenobia y Juan Ramón se llama ‘Frágiles’ y tiene siete poemas inéditos y una dedicatoria. Ilustrado por Valentín Alardíaz, me acompañará todo el año.  Da vértigo pasar las hojas de este 2012 por venir… A ver cómo llegamos a la última. De momento, en compañía de un poeta mayor y sus verdades profundas que, por ejemplo, evocan la ” infancia, el olor a pan, a sus padres, a sus sueños durmientes, aquel amor”…

Por cierto, que por segundo año consecutivo echo de menos la preciosa agenda que hacía el Colegio de Arquitectos.

Las agendas, en general, parecen estar en vías de desaparición. Yo he recibido una o dos, apenas, y en realidad me sobran, porque la llevo en el móvil, sincronizada con el ordenador y el iPad…

De la pesca al marisqueo

Un centenar de personas, o poco más, se han manifestado hoy en Barbate para pedir soluciones. La foto de Francis Jiménez es elocuente: traslada, con las cajas de venta ambulante de burgaíllos y almejas, la penuria de una población que fue de pescadores altivos.

Torres Dulce ¿de qué me suena?

El nuevo fiscal general del Estado será Eduardo Torres Dulce. Torresdulce, Torresdulce… el nombre ¿de qué me suena? He exprimido mis magras meninges hasta averiguarlo, porque no hay cosa que más coraje dé que no acordarse de algo: pues bien, era uno de los que salía en la tertulia de Garci, en la tele, años ha. Por lo visto es un experto en cine, sobre todo en western. Ahora está en la radio de Jiménez Losantos.

Líder de los fiscales conservadores,  Torres Dulce va a recoger una buena herencia, porque el trabajo de Conde-Pumpido es generalmente considerado como esencial en la modernización de la fiscalía. Tendrá también un trabajo titánico por delante, como es poner en pie la nueva instrucción por los fiscales y, con ello, la necesidad de dotarse de suficientes efectivos como para abordar esta reforma con éxito.

Expertización: las piletas son de ritual

Pregunté off the recs a varios expertos por la excavación de Santa María Soledad. Uno de ellos me asegura que las piletas que se ven en la foto no son industriales ni de salazón, sino de uso para rituales funerarios, porque tienen dos escalones.

También me dicen que los textos hablan de estos recintos dedicados en las necrópolis a realizar cremaciones, preparar las urnas, ungir con perfumes los restos etc., pero que hasta ahora no se habían encontrado en Cádiz.

A ver si nos enteramos de más cosas. La arqueología tiene un interés indudable.

Mañana publicamos otro gran artículo de Diego Ruiz Mata, acerca de la vinculación entre Gadir y Tartessos.

Los amigos de Ignacio

La presentación del anuario de El Mentidero, que La Voz publicará este sábado junto con el periódico, fue un acto agradable, repleto de público y de buenas vibraciones. El Jardín de Veedor es un sitio espectacular, insólito, y no quiero exagerar en el resumen de un rato que resultó tan amigable, cordial y hasta sorprendente: nunca creí que fuera capaz de reunir tanto público un 28 de diciembre a las ocho y media de la noche en el centro de Cádiz.

Destacaré la intervención de Carmen Príes que, aunque confesaba antes sus nervios, habló con aplomo y sobre todo dijo cosas muy bien dichas, bien armadas y argumentadas  acerca de quien era el protagonista indiscutible de la noche, Ignacio Casas, de su vida y de su historia personal. Me gustó muchísimo oirle contar de cómo su familia había arraigado en el Mentidero, de su madre, que enseñó a leer a mucha gente del barrio, de la ayuda callada a los vecinos; también de las aventurillas por Eton y sus andanzas ‘high class’… Pero sobre todo me gustó que hablara de su integridad y de cuántas suculentas ofertas de programas de cotilleo  ha rechazado para preservarla. Hay cosas que conviene saber, en estos tiempos en los que todo parece podrido.

Es que  este chico vale mucho. Por cierto que de él aprendí anoche otra cosa: cómo dejar escapar una lágrima sin que se note.

Además, al término del acto se pusieron a la venta ejemplares de la revista. La recaudación, que resultó jugosa, fue destinada a Cáritas de la parroquia del Carmen. Del Mentidero para el Mentidero.

Mala noticia

Recibo con tristeza, dolor y hasta espanto, la noticia de que al fin el SAS ha ‘cazado la pieza’ del jefe de cirugía del Hospital Puerta del Mar, José Manuel Vázquez. El mundo es un poco peor sabiendo que él no estará ahí, a cualquier hora, cualquier día, para curar a los enfermos. Sé bien de lo que hablo. Como es desolador comprobar que la dedicación sin medida y la vocación de servicio público no tienen recompensa. Que priman otros valores que no son los de eficacia, solvencia, experiencia, calidad, profesionalidad.

No van a privatizar la sanidad; van a reducir gastos por la vía directa de dar un peor servicio y obligar a la gente a contratar seguros privados.

60 muertas

La violencia de género, la violencia contra las mujeres, es uno de los principales problemas que tiene planteada la sociedad. No es coyuntural, no es sectorial, tiene hondas raíces y afecta a toda clase, edad y condición. Se ha escrito tanto sobre ella que es difícil no decir nada que sean lugares comunes. A estas alturas, y en vistas de que llevamos 60 mujeres muertas, hay que proclamar alto y claro que no se ha conseguido avanzar apenas en erradicarla.

Los medios de comunicación, en conjunto y salvo errores puntuales, nos hemos implicado en  luchar contra ella. Pero no ha sido suficiente. No hablar de los crímenes, no publicarlos,  me parece impensable, porque sería volver a la situación anterior, cuando ‘la maté porque era mía’, cuando era ‘violencia en el ámbito doméstico’, o sea asunto privado. Se ha planteado, pero hay un caso defintivo, a mi juicio: no damos noticias de suicidios y éstos siguen produciéndose.

Los medios no podemos solos remover montañas de este calibre. Es un asunto sobre todo educacional, o educativo, entendido en su más amplio sentido: la escuela desde niños, la familia a todas horas, y los arquetipos sociales que aprendemos vía cine y televisión.

Nuestro compromiso contra la violencia de género ha dado ahora un paso más y estamos mostrando en toda su crudeza ‘ el día después’, lo que ha pasado con las familias de las víctimas, el rastro de dolor que los crímenes han dejado, en carne viva. En unos días, el lunes, se publicará en la serie que llevamos en el suplemento V, una historia de la provincia de Cádiz, de una mujer asesinada en La Línea. Escrita por Silvia Tubio, es espeluznante.

Por demás, siempre he defendido que sobre quien primero hay que actuar es sobre los hombres. A los actos, cursos, manifestaciones etc sólo van mujeres, ya convencidas, ya concienciadas. Es preciso buscar la manera de llegar a ellos y hacerles ver que no somos suyas, que siglos de cultura patriarcal han terminado y que deben respetarnos como seres humanos, en pie de igualdad.

Hay que sacar la violencia de género del debate político. Sólo sirve para que no se avance. Y hay que abordar con franqueza las distorsiones que la ley provoque y usar contundencia contra quienes abusen.