He recibido un correo de un antiguo dirigente socialista que creo que retrata muy bien el estado de ánimo en el que se encuentran muchos miembros, ex-miembros, votantes y simpatizantes del PSOE no directamente implicados en ninguna de las facciones en liza y, sin traicionar su confianza, me atrevo a reproducir algunos párrafos: “Me he asomado a la prensa de hoy como cuando de niño lo hacía al pozo del corral de mi casa, con miedo. Pero estos miedos de ahora no lo son en realidad, lo que tengo es rabia y dolor, en no sé qué proporciones”.  Ante la información ”sobre la cuota parte del desastre” vivido el domingo en Paterna,  “¡Qué horror!”, dice.

“Y mirando la foto en la que el secretario general, -cuanto tiempo ya por encima de su nivel de incompetencia-, arenga a la parte del comité que quiso oirlo, -otro horror-,  me doy cuenta de que no conozco a nadie de los que aparecen en ella. Pero es igual. No hay que conocerlos para saber qué estaba pasando y por qué. Como en esas que muestras en tu blog, de los interiores recuperados, están las mismas manos a los mandos, -las mismas que ya estaban cuando en 1975 subí por primera vez a la sede que el psoe gaditano tenía en un piso de la calle Pelota-, afanados en sus perseverantes peleas, y los demás son parte del atrezzo que ellos necesitan para seguir representando su función. Tampoco se ve en la foto al público, como una metáfora. Porque es al público al que no ven, es a las gentes que siguen queriendo estar con nosotros, a los que nos van a votar pese a todo, es a ellos a los que ofenden y desilusionan desde hace tanto tiempo y sin el menor reparo. En fin, este lunes está un poco más empinado que de costumbre”.

Entre tanto, a ver qué pasa hoy: Si Ferraz interviene, si Sevilla rechaza…

El suicidio de las ballenas avanza.