Ingredientes para una sanación de fin de semana

De todo y por su orden: sushi y cuscus, tortilla y ensaladilla, salmón, gambas y cañaillas, ensalada de tagarninas, barbacoa y falafell. Torrijas, tartas de dulce de leche, de tres chocolates, de arroz con leche, tocino de cielo, bizcochos de frutas y de chocolate. tarta de cumpleaños. Cerveza,vinos, gin tónic azul, Moet Chandon magnum

Madre, hermanos, amigos, como doscientos, y hasta por Skype.

Para que conste a los efectos oportunos.

Dinero negro

Que digo yo ¿el Gobierno va a blanquear el dinero negro, así por las buenas? ¿Y el que procede del narcotráfico o de actividaes delictivas? ¿Blanquear no era delito? ¿Policías y fiscales deberán perseguir a Montoro? ¿o mirar para otro lado?

Donde dije digo…

Lo ponen a huevo. Luego quieren que la política tenga prestigio, cuando ellos no tienen empacho en ponerse a uno o a otro lado de la pancarta según les interese:

http://www.elmundo.es/elmundo/2010/06/07/espana/1275913348.html

Día de la madre

Estoy en baja forma: no he podido aún acceder a los catálogos del Día de la Madre de las grandes superficies. Aunque como las cosas cambian tanto, recibo uno de e-comercio. ¿Cómo nos ven los vendedores modernos, los digitales? Pues como los otros. Proponen regalar a las madres un bolso, un surtido de tés o juegos de sábanas. Pues vaya. Más de lo mismo, los chavales.

Ruta Quiñones

Téllez me manda el itinerario de la ruta Quiñones de este año. Incluye un manifiesto por el reconocimiento civil de escritor y una escala especial dedicada al Quiñones articulista.

No puedo evitar recordar que yo le contraté. Me dijo que le costaba trabajo cobrarle a la casa, que era como cobrar a una madre, pero claro que lo hizo, vivía de eso, y entregaba siempre con singular puntualidad, a la medida justa, en originales limpios siempre escritos por el revés de un folio usado. Me llamaba a gritos ‘¡jefa!” y como tal me presentaba, para mi bochorno. Conservo muchos papelitos que me dejaba con notas de entrega, su mojarrita como firma, y sobre todo unos pendientes de murano, con unos peces blancos, que me trajo una vez de Venecia y que me mandó con Nadia, envueltos en un papel de plata, que parecía que me traía otra cosa, y no ese delicado obsequio.

Es que es decir “Quiñones” y se disparan los recuerdos, tanto tiempo después, cada vez más vivos, cálidos, entrañables. Querido, queridísimo Fernando. Donde quiera que estés, que lo sepas.

Colores

De Amalia Quirós. Siempre intuitiva, me lo mandó cuando salió el periódico y entonces aún no existía la sección ni el blog, pero recoge un verso de ‘A la pintura’ de Alberti que parece un presentimiento: “Ven, amarillo. Quiero ser naranja,/cadmio lustroso esférico entre el verde”

Aún conserva el cariño con el que se pintó, lo transmite.

 

El rayo verde sobre Cádiz

En su mítico libro ‘La ciudad de Hércules’, Alfonso Aramburu describe un rayo verde sobre Cádiz, en un capítulo que titula así.

El rayo verde

Al fin hay un verde de aceituna en todas las casas altas de la población; es la hora en que todos dicen ver el rayo verde que despide el sol al ocultarse bajo las aguas. Es curioso e interesante el artículo del marino mercante Francisco Sena Sena, sobre la puesta de sol. Se llama pomposamente “Contribución al estudio del rayo verde” (Revista de la Marina, octubre 1944). Dice así:

“Recuerdo a este respecto el cúmulo de puestas de sol con rayo verde que he presenciado al ocultarse el astro tras las costas de Garraf. Pero sobre todo el más interesante de los que afluyen a mi memoria fue un día en la bahía de Cádiz al ocultarse el sol tras la irregular superficie que dibujaba en el cielo el conjunto urbano que forma la Tacita de Plata. Era esta vez el horizonte en que se ponía, una casa de vecindad. Me llamó la atención la novedad del caso. Las condiciones atmosféricas del día eran propicias. Descendió el sol lentamente sobre aquel ocasional escenario, y en su postrera mirada al pequeño núcleo de observadores náuticos, el fenómeno se produjo tan verde y tan puro como cuando se despedía de nosotros en las inmensidades del Océano”.

En las espadañas del Carmen, en la cornisa de la Torre Tavira, en las casamatas de las grúas del muelle se refleja este tono de luz. Hasta las velas de las barquillas acusan estas variaciones de color. Cuando salen de Rota vienen blancas: luego al llegar frente a Fuenterrabía vienen rojas y al doblar la punta dle muelle son azules o verdes, para ser negras al descansar sobre el costado de la ciudad.

Por eso hemos de encontrar entre las acuarelas de los pintores gaditanos la preferencia por los atardeceres, atardeceres inacabables, de larga duración, para que puedan gozarlas todos suavemente, en que desde cualquier parte de la ciudad se ha de ver la serenidad del mar, el sol hundiéndose y unos puntos negros de barquillas que regresan a puerto”.

Me ha aparecido el fragmento, que me mandó A.G. hace tiempo, entre los papeles, de pronto, y os lo copio, con toda su contundente melancolía.

¿Y mañana qué?

La huelga general de hoy es, sobre todo, una torpeza: ¿Qué vamos a hacer mañana cuando conozcamos los recortes que imponen los Presupuestos Generales del Estado?

Los sindicatos han quemado su principal arma.

Violencia intolerable

Veo en el ‘scribbelive’ de lavozdigital escenas de violencia de piquetes y vuelve a parecerme intolerable, indignante. El respeto al derecho a la huelga tiene que tener su correlato en el respeto al derecho a trabajar. Coaccionar a los unos está tan mal como hacerlo contra los otros.

¿Nunca aprenderán los sindicatos, que tanto se indignan cuando la Confederación de Empresarios habla de los peligros y daños que ocasiona la huelga?

Hace un momento un piquete ha arrojado una bolsa ardiendo en la puerta del Bar Zona Franca, poniendo en peligro la vida de trabajadores del bar y clientes del mismo, trabajadores también, además de las motos allí aparcadas, propiedad de trabajadores. La Policía  los ha detenido.

A risa

No hemos comentado las barbaridades que se han dicho de Andalucía y los andaluces a cuenta del resultado de las elecciones autonómicas. Como el PP no ha conseguido la mayoría absoluta, hemos pasado a ser ‘estercolero’, una panda de flojos, acostumbrados a vivir de la subvención, tolerantes con los corruptos.

Doscientos mil votos de un determinado signo, por contra, nos hubiera convertido en un pueblo cabal, lúcido y orgullo del orbe.

Me parece, por tanto, que hay no que tomárselo en serio