La verdad es que estoy deseando ver la exposición que mañana abre la Reina en la Casa de Iberoamérica. Tengo fijación por los incas -aunque éstos de la expo sean pre-incas- desde que de chica leí las dos entregas de Tintín ‘La oreja rota’ y ‘El templo del sol’. También  recuerdo un libro de la biblioteca de mi padre, ‘El dios de la lluvia llora sobre México” que tampoco trataba de incas, sino de aztecas y de Hernán Cortés, que me impresionó mucho. Mucho tiempo después, en el Arqueológico Nacional, vi una exposición en la que se mostraba uno de esos cuchillos de obsidiana de los sacrificios, a menudo humanos, que era espeluznante, además de mucha joyería y orfebrería mesoamericana.

Con todo ese bagaje voy al encuentro de la exposición. Antes, desde luego, tendré que leerme todo lo que publiquemos.

El Ayuntamiento tiene puesta una gran esperanza en que esta muestra pueda atraer visitantes a Cádiz. Este tipo de atractivos sin duda que moviliza gente y ahora es el momento, con la ola que queda del 19 de marzo y con la presencia de la Reina, de mejorar el posicionamiento turístico de la ciudad, en el que tanto queda aún por hacer.

La muestra estará abierta hasta septiembre.