Emocionante el encuentro de Jóvenes Orquestas andaluzas hoy en La Bomba. Los muchachos  de Granada hicieron Falla; los de Sevilla, ya de conservatorio Superior, una sinfonía de Bruckner magnífica y potente. Luego, los chicos q lleva Michael Thomas en Almería, algunos pequeñísimos, pero con un sonido limpísimo y entusiasta. En fin todos, unos 150, se unieron en una pieza de Beethoven.  Una belleza, una obra educativa y social trascendente, un ejercicio artistico de gran nivel.  Con el entusiasmo habitual de Elena Angulo, hay que destacar el trabajo de una joven profesora de violín del Conservatorio, María Elena García, que hasta colocaba ella misma sillas y atriles.

Ha sido una grata experiencia. Aunque crean que ruedan en el vacío, yo pienso que su esfuerzo está dando resultados espectaculares, de alta política, o sea de bien común.  A ver si el Consorcio consigue prolongar el ciclo  para la pròxima temporada. Va a ser de los pocos legados consistentes que deje el Doce.  Y me han contado que los gaditanos, la Orquesta Joven del Bicentenario estuvieron el sábado geniales.

La próxima cita es el martes con The Soloist. Las entradas se agotaron en dos días. Habrá que pensar en aumentar el aforo de una vez.