Hoy se cumplen veinte años de la inauguración de la Expo sevillana. Desde Cádiz la vivimos con distancia y sentimiento de agravio, aunque fuimos luego a visitarla con fruición.
Más allá de batallitas personales, es curioso comprobar que la distancia entre Cádiz y Sevilla y Cádiz y Madrid sigue siendo la misma, 20 años después, y si me apuran que la brecha, sobre todo económica y de empleo, se ha agrandado. Parece que nuestra provincia está cada vez más en el límite del Tercer Mundo y lo que es peor, que sigue lanzada, cuesta abajo.

Y si alguna vez pensamos que en Bicentenario sería nuestra Expo, el 12  un 92 gadita, está claro que no ha lugar.