En fin, esta mañana el ex-consejero Fernández ha sido enviado a prisión. Acabo de ver su imagen entrando en el furgón policial que le lleva a la cárcel de Morón. Muy fuerte. No sólo es el primer miembro del Gobierno andaluz que se encuentra en esta situación procesal, es que se trata además de uno de los socialistas que más poder ha tenido en la provincia de Cádiz, que repartía sus favores a discreción, es decir a quien quería, y que fue, sin duda, muy amigo de sus amigos. Muchos le deben grandes ayudas en diversos formatos. Todos muy legales, por supuesto, y con la intención de contribuir al empleo y la riqueza de la comunidad. Alguien que hasta antes de ayer, como quien dice, estuvo en primera línea y que pensaba utilizar el enorme escaparate del consejo regulador, uno de los mejores sueldos de la provincia, para intentar dar el salto a la candidatura a la alcaldía de Jerez, que le ganara Pilar Sánchez, -otra habitual de los juzgados- a quien no perdonaba.

Me he leido el auto de la jueza y es tremendo. Ahora toca que funcione la Justicia.