Si ya ayer en el Parlamento importaba más el rumor que el discurso, hoy  todas las especulaciones están desatadas, en el juego de a ver quién sabe más y tiene mejores fuentes. Las  carteras de IU parecen estar medio claras, pero de las intenciones de Griñán hay pocas certezas.

A mi me parece que no habrá grandes sorpresas sobre lo que se deduce, quizá no esté Mar Moreno, en todo caso, seguro que siguen Carmen Martínez Aguayo y Antonio Avila, como cualquiera puede afirmar. Creo que la gran diferencia va a estar en el equipo del presidente, que está decidido a tomar todas las riendas y a ser el gran centro del que emanen todas las políticas, en un contexto complicado tanto en la acción de gobierno de coalición como en la clave interna socialista y en el contexto  nacional.  Griñán creará un núcleo duro en San Telmo, con Máximo Díaz Cano como jefe de gabinete. Díaz Cano es un viejo amigo y compañero del presidente en su época de diputado al Congreso. Junto con Rosa Conde, los tres eran inseparables. Ahí está la clave del nombramiento y no en que fuera jefe de campaña de Chacón, que lo fue. Para mí que el presidente de la Junta cuenta con que él le ayude en la compleja legislatura que tiene por delante como persona de su máxima confianza.