Cabeza borradora
Qué ejercicio tan sano borrar correos atrasados. Tengo como 60 pantallazos acumulados, aún me queda la mitad por mandar al limbo de los emails. Sin perdón… Salvo para algunos muy emotivos, que pasan a bandeja de archivo.
Como los armarios, mucho acumulado, en desuso, testigos de un tiempo pasado: dados de sí, viejos, gastados, antiguos, inútiles, como lo fueron muchos de esos momentos, esos agobios o esas urgencias.
A mejor vida!




10 comentarios
Vivimos en el presente aunque nos empeñemos en estar en el pasado, lo que puede llevarnos si se enfoca malamente a la melancolia o la depresión. O vivir excesivamente planificando el futuro, camino seguro de la ansiedad.
Es cierto que resulta increible recordar “después” los muchos agobios y preocupaciones que vistos desde la distancia resultan…por lo menos excesivos, inútiles, sin sentido…
Yo estoy en estos dias borrando correos a todo borrar, así que te entiendo perfectamente.
¡Qué alivio soltar maletas, anda uno mucho mejor!
¿Cambias de destino? A ver si invitas a un café mañanero
Ya estoy en Cultura de nuevo. Por supuesto, cafelito con tostadas
Cerrar etapas, soltar lastres, borrar correos, dejar maletas en el camino, parece imposible de conseguir pero al final se puede.
Paulo Coehlo nos lo recuerda:
Siempre es preciso saber cuando se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella, mas allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto.
Cerrando círculos, cerrando puertas o cerrando capítulos, como quieras llamarlo, lo importante es poder cerrarlos, dejar ir momentos en la vida que se van clausurando.
Terminaste con tu trabajo? ¿se acabo la relación? ¿Ya no vives mas en casa?¿deberías irte de viaje?¿la amistad se acabo?
Puede pasarse mucho tiempo de su presente “revolcándose” en los porqués, en devolver el casette y tratar de entender por que sucedió tal o cual hecho, pero el desgaste va a ser infinito por que en la vida, usted, yo, su amigo, sus hijos, sus hermanos, todos y todas estamos abocados a ir cerrando capítulos, a pasar la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la vida y seguir adelante.
No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltar, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresarios inexistentes, no tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros.
No. Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! Por eso es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, papeles por romper, documentos por tirar, libros por vender o regalar.
Los cambios externos pueden simbolizar progresos interiores de superación. Dejar ir, soltar desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y ganar.
Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir solo lo que tenemos en el presente. El pasado ya pasó.
No esperen que le devuelvan, no espere que le reconozcan, no espere que alguna vez se de cuenta de quien es usted. Suelte el resentimiento, el prender “su televisor personal” para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarlo mentalmente, envenenarlo, amargarlo.
La vida es para adelante, nunca para atrás. Porque si usted anda por la vida dejando ” puertas abiertas”, por si acaso, nunca podrá desprenderse ni vivir lo que hoy es satisfacción.
Noviazgos o amistades que no clausuran, posibilidades de “regresar” (a qué?), necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que lo invadieron. Si puede enfrentarlos ya y ahora, hágalo!, si no, déjelo ir, cierre capítulos. Dígase a usted mismo que no, que no vale.
Pero no por orgullo ni por soberbia, sino porque usted ya no encaja allá, en el lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en ese escritorio, en ese oficio. Usted ya no es el mismo que se fue, hace dos días, hace tres meses, hace un año, por lo tanto, no hay nada a que volver.
Cierre la puerta, pase la hoja, cierre el círculo. Ni usted será el mismo, ni el entorno al que regresa será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático.
Es salud mental, amor por usted mismo desprender lo que ya no esta en su vida. Recuerde que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir, porque:
Cuando usted vino a este mundo “llego sin ese adhesivo, por lo tanto es “costumbre” vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él sin adhesivo humano o físico que hoy le duele dejar ir.
Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr porque, le repito, nada ni nadie es indispensable. Solo es costumbre, apego, necesidad. Pero…. cierre, clausure, limpie, tire, oxigene, despréndase, sacuda, suelte.
Hay tantas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escoja, le ayudara definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad.
Muy completo! carmen. Ya te echaba de menos..
Desde luego, lo que dices es pura Salud, si estuvieramos siempre en esa línea sí que habría ahorros en la Sanidad Pública…y no por recortes sino por falta de uso.
Hemos pasado días de mucho trabajo ¡ Ya era hora !
Antonio pero que trabajito cuesta pasar página.
Por supuesto. Pero yo siempre he procurado cambiar de stio cada 5 a 8 años. He tenido esa suerte, claro, pero es muy sano porque no te ata emocionalmente a los sitios. Así que esto bastante acostumbrado. Pero duele, claro, esoecialmente cuando otros terminan las cosas que tú has proyectado, me ha pasado muchas veces.
Perdon, escribo con ipad y parece chino lo que queda escrito