El proyecto turístico de Valdevaqueros ha saltado a los telediarios, los periódicos nacionales y los informativos principales gracias al empuje de las redes sociales, primero Facebook y luego Twitter. Primera lección a anotar.
Cargarse ese espacio no solo es un crimen, resulta increíble porque allí ha dunas vivas que hasta cortan el paso a los habitantes.
Pero lo más difícil de creer es que haya inversores y no digamos compradores. ¿Qué hay detrás?
Que se aclare, por favor.