San Antonio
Hoy es el santo de mi padre. Desde primera hora lo tenemos más presente que nunca y en estas que de la una en el reloj nos tomaremos, cada uno en su lugar, un oloroso a su cuenta. Seco. Como somos tantos, compartir el desconsuelo nos lo hará un poco más fácil. Conservar la memoria alegre, el ejemplo de su vida, el vínculo sagrado que trasciende el tiempo, la distancia, los discurrires de las vidas de tantos que le amamos es la tarea primordial. Para eso nada mejor que un catavino a tiempo, que Noé sabía lo que se hacía.




3 comentarios
Un beso muy grande, Lalia. Lo recuerdo alto, mirada transparente, casi bello y un gran caballero. Cariños para toda la familia. ¡Qué lindo que una hija hable así de su padre…bien lo sé!. Una lagrimita resbaló…
Chin- chin por el!!!!
;Los padres como los hijos son los tesoros más preciados que nos dan la vida, y hay que cuidarlos y mimarlos. Besos