La Vanguardia publica hoy un repor sobre los 40 años del Watergate. Asegura su corresponsal en Washington que “el secretismo en la política y la necesidad de contrapoderes fuertes persisten”. No te digo cuánto aquí, a años luz de la avanzada sociedad de la comunicación americana.

Uno de los dos periodistas que destaparon el caso, el histórico Woodwart, que ha seguido en el oficio, contó que recientemente necesitaba contrastar un dato con un general de Estados Unidos. Como no lo conseguía se plantó en su casa a las ocho de la tarde y llamó a la puerta. Cuando el oficial abrió y le vió, dijo: “¿Todavía te dedicas a estas chorradas?”.