Qué bodriazo eso de las ‘Cincuenta sombras de Grey’. Porno para mamás, dicen. Pues vaya insulto a la inteligencia. Mal escrito, tremendamente mal trenzado, increíble de todo punto, falso sado… Solo me consuela que no pagué por el libro. Nadie debería hacerlo, porque no es más que una hábil campaña de marketing. El manuscrito no pasaría el corte de ningún comité de lectura que se precie.