Me recuerda Eduardo Rodríguez que hoy hace 20 años que inauguró la antológica de Costus, ‘Clausura’, en el Baluarte de la Candelaria.

Parece que fue hace un siglo, la verdad. Entonces aquello era el no va más de moderno y atrevido, y ahora parece bastante menos artístico o trascendente. Creo que el tiempo ha pasado mal por Costus, pero peor lo ha hecho por las políticas culturales, que ya no asumen ni siquiera ese riesgo. Y no digamos por la propia ciudad y por la capacidad de subirse a las vanguardias.

En vez de los cuadros de Alaska en plan Pietá hoy en el Baluarte se cierra El Rastrillo.

Hace más falta, seamos justos.

A veces es preferible no tener buena memoria.