La yihad entre nosotros

Me he currado un reportaje sobre la presencia de terroristas islamistas en andalucia. Aqui esta completo www.ideal.es/andalucia/201407/20/yihadistas-andalucia-peligro-indefinido-20140720002654.html

Síndrome de ‘podemitis’

Me sorprendió el viernes que todo un secretario de organización, un ‘número dos’ multiocupado, Juan Cornejo, apareciera en una rueda de prensa sobre un conflicto local, por mucho que fuera en Sanlúcar de Barrameda y en apoyo el alcalde socialista de la ciudad más grande que tiene este partido en la provincia de Cádiz, que antes regía la actual secretaria general gaditana, Irene García. El lenguaje no verbal, la expresión de Cornejo, antes llamado ‘informe carita’ decía a las claras que «aquí hay tomate». Pues sí: el PSOE-A ha sacado toda la artillería porque teme que la okupación de las viviendas en este pueblo sea un ‘caso Utopía-2’que contagie a otras localidades de Andalucía, hostigados por IU.
En el PSOE se habla de ataque de ‘podemitis’ en sus socios de gobierno que, asustados por el auge de Pablo Iglesias y los suyos, estarían en una estrategia de radicalización para captar ese electorado.
El malestar entre los dos partidos que gobiernan Andalucía se intensifica. Es un síntoma que sea Cornejo el que encabece la visualización de la crisis, por mucho que se quiera reducir al nivel local, porque él es uno de los principales interlocutores con IU desde antiguo, desde que era el PC y él estaba fraguando pactos en la provincia de Cádiz, y siempre ha tendido puentes y evitado hablar de conflicto.
Este malestar, que hasta ahora se había mantenido dentro de los márgenes de la discreción, coincide con la negociación de unos presupuestos que muchos consideran imposibles de por sí, y más tras el compromiso de la presidenta de pagar las extras íntegras a los funcionarios, es decir sumar al gasto 350 millones de euros. IU no parece por la labor de facilitar las cosas. Valderas dice que la cuenta pública andaluza ha de subir un 2%, cuando la previsión de crecimiento más optimista es del 1,4%, y eso que al vicepresidente se le tiene por el ‘amigo’.
Los rumores de ‘otoño caliente’ en lo político se disparan. Quizá la cuenta atrás de la legislatura se ha iniciado.

184 días

La peor época del año para que el poder intente dialogar con el ciudadano es esta en la que acabamos de pagar la declaración de la renta. Resulta que cada uno de nosotros trabaja de media 184 días de los 365 que tiene el año, más de la mitad, para Hacienda. El punto de más sensibilidad del cuerpo humano es el bolsillo, de modo que ahora que está dolorido que no nos vengan con cuentos. Los que ni siquiera tienen ese problema, ese más de un millón de andaluces o casi cuatro millones y medio de españoles en paro, aún ven menos razones para abrirle la puerta al vendedor de biblias políticas ¿Primarias? Ni los militantes de IU, que se suponen más motivados, respondieron a la llamada y hubo que ampliar el plazo para dar en un resultado previsible que arroja pequeños beneficios en el dificultoso proceso de lanzamiento de imagen de su futuro candidato. En el PSOE el proceso interno tropieza con la indiferencia de sus propias bases, cuando no reabre viejas heridas y levanta barricadas en las agrupaciones, que era lo último que necesitaba este partido en medio de la debacle general. El PP habla con la boca chica de sumarse a esta ola, pero es tan de cara a la galería que mejor lo dejen, que en un partido de mando único no caben veleidades. Todo lo más una maniobra de ‘legislación creativa’ para mantener las alcaldías.
Concedo que esto pasaría igual en cualquier momento del año, pero ahora que coincide con la campaña de la renta no sólo resulta más visible que nunca lo caro que nos cuesta y la mala calidad-precio del producto que pagamos, también debería ser evidente que es cosa de todos, queramos o no, y que esta cuestión de la representatividad no es sólo partidaria, por mucho que la hayan secuestrado los aparatos de los partidos, sino que forma parte esencial de la forma que nos hemos dado para gobernar el territorio en que nos ha tocado vivir.
Ahora que leo acerca de ‘emociones políticas’, a Martha Nussbaum, compruebo cuánto queda para que sentimientos positivos sustituyan al asco y la vergüenza.