Luces largas

La tarea de Manuel Pérez Yruela en su obra ‘Un relato sobre identidad y vida buena en Andalucía’ me rec uerda al trabajo que acometió el británico Joseph Needham. Escribió ¡30 tomos! de ‘Science and civilization in China’ para explicar por qué aquel país había conseguido los mayores adelantos científicos de su época, hasta localizar estrellas novas y supernovas en el año 1.400 antes de Cristo, pero de pronto todo se detuvo y Occidente les adelantó , para siempre y hasta hoy. No lo consiguió. Lo cuenta Steiner en ‘Los libros que nunca he escrito’, por ser fiel a la fuente.
Pues Pérez Yruela se plantea la gran cuestión, que no abordamos con frecuencia en el día a día, entretenido en pequeñas cuestiones circunstanciales, anteojeras sectarias e intereses diversos, algunos inconfesables. ¿Por qué Andalucía no consigue despegar, si ha hecho en los últimos 30 años un tránsito espectacular hacia la modernidad? ¿por qué la tasa de paro se resiste a bajar? ¿cómo avanzará una sociedad apegada a valores ancestrales, sin perderlos? Pérez Yruela tampoco da una explicación contundente. Ojalá la hubiera.
Lo que sí queda claro es que hay razones profundas y difíciles de mover, más allá de quién ostente el poder o qué haga para conseguirlo. Como es evidente que en la práctica de la cosa pública no se plantean estas grandes preguntas, y cada vez menos, con los partidos gobernados por el marketing, o sea por decir en cada caso lo que los electores quieren oir.
No parece que ninguno de ellos se ponga manos a la obra para articular una sociedad civil potente. Entre tanto, surge ‘Podemos’ y les pone a todos a cavilar, porque no saben cómo reaccionar para hacerle frente.
A menos de una semana de que Susana Díaz cumpla su primer año al frente del Gobierno andaluz no estaría de más incluir en los obligados balances un flash de luces largas. No se trata sólo de explicar ‘Podemos’, sino de ver qué hemos de hacer, como sociedad, para renovar nuestro contrato colectivo, abandonar el narcisismo y avanzar. De una vez.

(Aquí los textos a los que se refiere este artículo)

http://www.diariosur.es/andalucia/201409/01/progreso-economico-resiste-andalucia-20140901012044-v.html

http://www.diariosur.es/andalucia/201409/01/progreso-economico-resiste-andalucia-20140901012044-v.html

 

Falsa tregua de agosto

La capitalidad institucional y política, tanto oficial como de cenáculos, se ha trasladado esta semana a Málaga, donde todos los líderes han centrado sus agendas. Gustará más o menos, pero la nueva centralidad comienza a despuntar, como lo hace el perfume del agravio del resto de las capitales, no exento del reconocimiento hacia la potencia objetiva de la provincia malagueña, a la vez que se nota el interés que las formaciones muestran por pescar en su caladero de votos. Pero ese será el tema de otro día. Ahora desde Miarmalandia, más encantadora que nunca por el desierto vacacional, se observa cómo la actividad de los partidos (de los viejos partidos, hace falta ya añadir) sigue en turbulencia y ni descansa ni deja descansar.

Los socios de Gobierno se miran cada vez con más desconfianza. Es llamativo cómo en un mismo día la presidenta de la Junta suscitaba públicamente dudas sobre el fin de la legislatura mientras el líder de IU aseguraba que por su parte no habrá problemas. Con ligeras variaciones, la espesa trama de intereses mutuos se mantiene. La negociación del presupuesto no será tan determinante como las estrategias, aunque puede ser el pretexto. IU?esgrime como arma la amenaza de una comisión de investigación sobre los cursos de formación, a la que el PSOE teme como a una vara verde. Entre los llamados «primos» se cree que los socialistas pueden romper la baraja antes de que la petición de la comisión parlamentaria se llegue a plantear.

A Susana Díaz el tema de los cursos le puede dar el otoño, aunque hasta ahora se ha evitado que se convierta en una «macrocausa». En lo jurídico, porque a nivel de opinión pública ya existe como tal.

Mientras, en el PP andaluz se vive en ascuas por si Mariano Rajoy mueve ficha y se lleva a Arenas de una vez a Madrid. Como parece seguro, salvo que el Camino de Santiago obre prodigios, que Miguel Arias no va a ser comisario europeo, la impresión es que España nombrará para el puesto a Ana Pastor, en aras de la paridad. Los cenáculos de la costa aseguran que el veterano político de Olvera está lampando por el puesto. No sin el apoyo de Juanma Moreno y su equipo. Pero no parece que la operación les vaya a salir.

Verano del 14

Los ‘ferragosto’ implantan un gran ‘agujero negro’ en el año, un vacío cósmico en el que la gente se ampara en el puente, en las vacaciones o en las dos cosas para desentenderse de las obligaciones en general, para vivir, a fin de cuentas. Son días de calor, playas atestadas y carreteras imposibles, con un poso de leve desasosiego. No es solo que haya saltado un levante furioso desde donde escribo, por primera vez en el verano, es que ya se atisba el retorno y en pocos días el aire se hará más frío, la luz más blanca, el mar más ajeno y aparecerán los anuncios de la vuelta al cole y la moda de otoño. Sólo hay que felicitarse porque casi han desaparecido los fascículos.
Pese a todo, ‘ferragosto’ es bisagra. Hasta él, en este verano del 14 hemos asistido a la eclosión de un nuevo capítulo ‘climax’ del terrible serial de la corrupción española. No queda adonde mirar. El edén catalán ha saltado en pedazos, con toda esa carga de altanería hacia los demás pueblos en general, y el andaluz en particular. La exposición razonada de Alaya ofrece un espeluznante catálogo de prácticas políticas en la Junta que no por conocida en sucesivos fragmentos es menos vergonzante. Gürtel, en la Audiencia Nacional, traza otro estremecedor tablero del políptico del escándalo. El mal de muchos es mal de todos, consuelo de nadie.
En vísperas de que vuelva a arrancar la actividad pública, la semana que entra ya aunque un poco al ralentí, cabe esperar un otoño interesante. En lo procesal, evidentemente, y en lo político. Seguiremos pendientes del Supremo pero no dejaremos de tener los paseos de Alaya camino de su juzgado: la investigación de los cursos de formación promete tomar el relevo del escándalo y si cabe corregirlo y aumentarlo.
Entre tanto, no se puede descartar que en el supuesto de que la coalición de gobierno PSOE-IU resista unos presupuestos “imposibles”, la presidenta de la Junta decida acometer cambios para dar más ‘punch’ político y de gestión a su Consejo, sin que dejen de sonar tambores electorales.
Habrá quien piense que vienen tiempos interesantes, sobre todo como una maldición. Lo más atractivo quizá será ver cómo irrumpe la “nueva política” en este cansino y agotado panorama.

Slow

No me resisto a dejar del todo este pequeño espacio. Es una debilidad, o una vanidad. Poco a poco, suavemente, estaré alimentando el rescoldo.