Compleja renovación del TSJA

Cuando Lorenzo del Río llegó a la presidencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), en octubre de 2010, desde la tranquila Audiencia Provincial de Cádiz seguro que sabía dónde se metía, pero no esperaba tanta convulsión. Ahora que le toca renovar el huracán no se amansa, sino que las ‘condiciones atmosféricas’ están cada vez más revueltas. De ciclogénesis explosiva para arriba.
Del Río es un moderado, por miembro de la Asociación Francisco de Vitoria, por talante y formación. Hijo de un prestigioso jurista, hermano de jueces, sucedió en el cargo a un expeditivo Augusto Méndez de Lugo y el cambio de tono se dejó notar en el código de prácticas internas de la Justicia andaluza. Hoy, cinco años después, ha conseguido el apoyo de la mayor parte de los jueces de la comunidad, quizá porque se ha granjeado críticas por igual de PP y PSOE, sobre todo por su papel en el caso de los ERE. Muchos, desde el lado socialista, le ha reprochado no cortar a tiempo lo que consideran excesos de Alaya, mientras que otros, desde enfrente, creen que maniobra para evitar que la mediática jueza siga con la causa a toda costa. Sus declaraciones marcando distancias de la política y contra el uso partidista de los actos judiciales son todo un síntoma.
Mientras resuelve el reparto del juzgado número 6, y el tiberio formado con las dos juezas enfrentadas, más ya todo el caso dividido y de vuelta del Supremo, aún planeará sobre la elección el alboroto de Tribunal Supremo, calificado de “palacio de intrigas” por el no renovado presidente de la Sala Tercera, José Manuel Sieira. Si hasta ahora se daba por automática la continuación, tras un primer mandato, el cambio en esta sala ha roto el tópico y el presidente de TS y el CGPJ, Carlos Lesmes, se enfrenta hasta a una denuncia de vocales de la Permanente, a su vez a punto de reelección.
Después de autodescartarse algún candidato, como Damián Alvarez, presidente de la Audiencia de Sevilla, que no quiere salir de la capital hispalense, o Manuel Estrella, presidente de Cádiz, que sucedió a Del Río y rechaza competir con él, el actual presidente del TSJA podría tener como rival a magistrado Manuel Torres Vela, a quien se considera su ‘mentor’ o ‘padrino’ y que ahora querría el puesto para sí mismo.
No es sin duda un simple ruido de togas. Hay mucho en juego, desde cuestiones puntuales hasta el gran marco (sin cuadrar) de la Justicia moderna e independiente.

“El tiempo, el tiempo y yo”

Recuerdo como si fuera ayer (casi): el paseo entusiasta con mis padres y mis hermanos hasta más o menos la mitad del puente Carranza, porque los niños nos cansábamos y parecía larguísimo. Luego una bulla entorno a un personaje pequeño subido en un atril, que era el alcalde, debajo del busto que le recuerda, que supongo que estaba ya allí. Los calcetines cortos, las largas piernas de mi guapísimo padre, el sol, la luz blanca y resplandeciente de la Bahía, la sensación de participar en una fiesta colectiva e importante, lo qu se dice histórica, con el estribillo de ‘los beatles de Cádiz’ como fondo musical.
Hoy, tantos años después, tanto como ha pasado, no está nada mal celebrar en la distancia la oportunidad que el nuevo puente supone para la ciudad que significa ‘todo lo dichoso’, cruzar los dedos para que la esperanza gane al maleficio y …olvidar la miseria política que ha envuelto el acto. Aunque sin duda están en la foto es decir en el paisaje.

Carlos Alvarez

Esto parece una sección de obituario, sorry, pero lo único que cabe hacer frente al impacto de la noticia es darle salida, es que lo pide el cuerpo. Nada es más fuerte y rotundo que una muerte, bien lo sabemos, aunque el golpe varía en función de la proximidad. Escribo ahora con la foto de Carlos Alvarez Novoa en las portadas de las webs y el anuncio de su marcha de este mundo. Recuerdo que le vi al salir de la proyección de la película sobre la vida de Juan Ramón Jiménez y le felicité por su papel. Me sorprendió el agradecimiento que mostraba, su alivio, su inseguridad ante el veredicto que daría el público a su esfuerzo, algo tan incierto siempre pero llamativo al tratarse de alguien que parece, a escala, una ‘estrella’.
Al día siguiente coincidimos en el plató de Canal Sur y le dije que después de él nadie podría ya ser nunca Juan Ramón, porque compone el personaje con una exquisitez insuperable. Volvió a mostrarse entusiasmado y al salir me dijo “gracias, Lalia”. No sabía ni que supiera mi nombre, así que me quedé encantada de haberle hecho llegar mi admiración, aunque sea algo tan insignificante.

El puente

Intenta hacer ver el Gobierno que no ha habido anomalía en la prevista inauguración del puente, pero la descortesía hacia el Ayuntamiento de Cádiz es evidente. Se supo la fecha antes en los periódicos que en el despacho de San Juan de Dios. Si eso se lo hubiera hecho un gobierno socialista a Teófila Martínez habría que oirle al PP.
Me llega la onda de que hay un fuerte movimiento popular para boicotear el acto y que por ello se ha decidido que no se transitará ese primer día. Será a mayor honor y gloria de Rajoy y su campaña permanente (catalanas, generales). Con la habilidad añadida de haberlo puesto (leo hoy a Stella Benot en Abc, que es buena fuente) el jueves a la hora que la presidenta de la Junta no puede acudir porque tiene que comparecer en el Parlamnto andaluz. La larga (y zafia) mano de la trastienda del poder…
Eso revela que le temen a Susana Díaz más de lo que reconocen; que les inspira poco respeto el Ayuntamiento de Cádiz, que no han terminado de digerir la pérdida de la plaza y que sea Kichi quien vaya a inaugurar la obra y que no andan muy al día en cortesía ni en lo que es el mundo de hoy: con las redes sociales, y tan activas, la controversia no es fácil de controlar.

Ha vuelto

La vuelta de Susana Díaz a la actividad, a la pública porque en privado nunca se fue, se esperaba potente. Pero el calendario de la primera semana desborda las previsiones y demuestra que la lideresa andaluza va a por todas, más que nunca. El hecho de que su gabinete planificara una ‘rentree’ en Airbus ya era toda una declaración de intenciones y nada subliminal: a los mandos del avión más grande del mundo, en el proyecto estrella del consorcio europeo, en la industria puntera de la economía andaluza actual, la más tecnologizada y de mejor empleo, una Susana pletórica tras su maternidad lograba un primer impacto mediático de calibre.

Después, constantes viajes y una cuidada selección de entrevistas en los ‘primetime’ más cotizados, con un cálculo al detalle de las audiencias. Hasta el extremo de calibrar que en La Sexta el sábado sus palabras tuvieron 25 millones de impresiones, con más de 12 mil tuits y un alcance de 4,3 millones de cuentas, las que siguieron el hastag #L6NSusanaDiaz. Si Twitter tiene ahora mismo 7 millones de usuarios en España, la presidenta andaluza alcanzó impacto en el 61% de los tuiteros patrios.

Misión cumplida, pues. La estrella de Susana Díaz no se apaga, por si alguien lo dudaba después de la aparición de otros barones territoriales. La siguiente parada será Cataluña, mañana martes, en lo que se quiere un gran acto electoral en apoyo al candidato socialista, Miquel Iceta, en una zona de fuerte población andaluza, Mataró. Entre los socialistas catalanes había reticencias a la aparición de Díaz, ya que consideran que su discurso ‘españolista’ no le va a aportar más votos que los que ya tienen y les puede quitar entre los que dudan. De ahí esta sola intervención, en el tramo final de la campaña. Pero tampoco la presidenta andaluza tiene interés en aparecer en la foto del previsible fracaso del PSC. Sus palabras suenan en una clave nacional que no apunta tanto a la ‘tercera vía’ del 27S, como a las inmediatas generales, donde de verdad su partido se la juega.

Nono

Leo en FCB que ha muerto Nono Hurtado y siento como que vuelven los muchos años de amistad que compartimos, su buen humor y su siempre dispuesto cariño. Como me he perdido tanto e estos años no sabía nada hasta que hace poco, en alguna parte que no recuerdo, se acercó y me saludó. Me costó reconocerle. Llevaba claras las huellas de su enfermedad, pero su sonrisa desmentía el mal presagio de su aspecto.
Lo lamento, de verdad. Fue un buen tipo, un artista, una compañía encantadora y ayudó a mucha gente a iniciar su camino por el arte, una dimensión de la vida que nadie debería dejar de conocer y que ahora, por desgracia, tanto falta en la enseñanza, y en la actualidad en general.

La densidad de la vida

Espero las memorias de Oliver Sacks, después de descubrir en sus escritos, o en las referencias a su obra, un concepto que me ha parecido esencial:la densidad de la vida. A partir del trabajo del neurólogo recién fallecido y de su brillante y valiente despedida de este mundo, en los periódicos he oído hablar de este concepto, que viene a sintonizar de algún modo con otras ideas flotantes. Vivimos como nadando sobre una sima. Debajo hay kilómetros de la materia densa de la que estamos hechos. Ser consciente de ella, haber aprovechado la experiencia, el conocimiento, haber aprendido y tener perspectiva es crucial para tomar posición en el presente, porque de manera sutil es lo que constituye lo que somos.
A veces un recuerdo cualquiera lleva a profundizar en el tiempo, hacia atrás, y es como hundirse en un enorme y mullido colchón. Por ejemplo, un bañador que recuerde a los que tuvimos de niña, o un libro que impactó, o un olor que se vincule con algún momento. De pronto vuelve el que fuimos y cae esa apariencia de ‘continuum’ que usa el tiempo para disimular su paso.
La densidad de la vida. No es testamentario, no, es introspectivo solo y debe ser regenerador y, sobre todo, alegre, energético.
Aquí estoy porque he venido.

Los niños muertos

Es casi obsceno ver las fotos de los niños migrantes ahogados, hoy en Bodrum, ayer frente a Libia, y componer un bello y sentido texto.
Pero nos golpea. Es un asunto local, aunque transcurra muchos países más allá.El gobierno español no se ha enterado de lo que importa a sus votantes y su lentitud en reaccionar, su insensibilidad, da pavor. En cambio, es de elogiar la rapidez de Ada Colau, la alcaldesa de Barcelona, y la puesta en marcha de una red de ciudades dispuesta a alojar familias. Esa es la diferencia innegable de la ‘nueva política’. ese es el camino. Porque los ciudadanos españoles lo sentimos como un problema propio.

Discontinuidad

Después de mucho tiempo sin ver la tele, la otra noche por pura casualidad di en una serie nueva, de la que no había oído hablar y que logró retener mi atención algo más de cinco minutos. Se llama The Affair y es la historia de un adulterio, envuelta en una trama policial, que tiene como gran aportación que cuenta los hechos desde dos puntos de vista, el de Noah, un profesor de universidad y escritor, casado y padre de cuatro hijos que llega de vacaciones a la casa de sus suegros, en los Hamptons o así, y el de Alison, joven camarera, casada también, que no se recupera de la muerte de su hijo de cuatro años. Los guionistas manejan con habilidad las diferentes perspectivas sobre un mismo suceso: por ejemplo, para Noah la camarera lleva un uniforme cortísimo y siempre resulta incitante. En su turno Alison, sin embargo, aparece nada sexy, sino agotada y torturada, hasta autolesionarse, por la insoportable pérdida de su hijo. Además, la narración da saltos en el tiempo y requiere del espectador una especial tensión, a la vez que le incita con pistas del futuro. La segunda temporada se estrena en octubre. Es un producto de Showtime (como Homeland), ha obtenido varios Globos de Oro y viene a confirmar ese tópic ya que asegura que la mejor narrativa actual está en las series.

Arenas movedizas

Manolo, de Librería Manuel de Falla, me dio directamente del paquete el último libro de Henning Mankell, Arenas Movedizas, que salía esa misma mañana. Me lo llevé por la tarde a la playa, para disfrutarlo con sosiego. En ello estoy. Lo dosifico, tanto por encajar despacio sus observaciones como los golpes al plexo solar que propina.
Mankell, sabrán, recoge sus impresiones después de que se le diagnosticara un cáncer. Avanzados los 70 años, el escritor sueco se enfrenta ahora al final, la enfermedad, el dolor.
No es, me entenderán, cosa de leer alegremente. Quizá tampoco lo más apropiado para estas alturas de la vida, cuando todo empieza a correr tan de prisa y los signos del paso del tiempo ya son demasiado visibles como para seguir haciendo como que no psa nada.
Los lectores de Mankell sabemos bien de lo sombrío de su obra, muy ‘sueca’ veces, es decir terriblemente pesimista. Pero nos reconocemos en ese paisaje moral, en especial el del personaje de Wallander, pero también en sus novelas africanas, en el que hay un ansia de justicia, una compasión por las víctimas y un acerado poder de observación, envidiable, de la realidad.
‘Arenas movedizas’ es un libro de fragmentos, de pensamientos, escenas, evocaciones, en torno a la idea de la finitud, del final, y también de la resistencia, de la aventura vital ineludible de enfrentarse con la propia muerte.
Uf
Voy, ya digo, poco a poco. Pero sin duda merece la pena.