Un texto esencial

El sábado en el cultura de La Vanguardia se publicó (en cinco o seis páginas) el discurso con el que recibió el Premio de la Paz de los libreros alemanes un intelectual iraní, de religión islámica, Navid Kermani.”Jacques Mourand y el amor el Siria”, se titula. Lo encontré en la web de kaosenlared, en dos entregas. Buscadlo, y me lo agradeceréis.

Salvar Abengoa

La entrada en preconcurso de acreedores, o sea, la suspensión de pagos de toda la vida, de la empresa Abengoa da un golpe contundente a los sueños de normalización de la economía española, al repetido estándar de que la crisis ha quedado atrás. Si existían serias dudas en la gente de la calle acerca de esta afirmación, y no hay más que ver la dramática cuestación del Banco de Alimentos durante este fin de semana, la caída de un gigante como el grupo sevillano da qué pensar acerca de la fragilidad de las alharacas de los gurús.

También cuestiona los sueños de que una Andalucía industrial e innovadora, capaz de llevar al mundo alta tecnología, es posible. El mantra del ‘nuevo modelo económico’ tenía su primer anclaje en la empresa creada hace 75 años en Sevilla, que luce a la entrada de la capital, en Palmas Altas, un modernísimo complejo donde se alberga además la Universidad Loyola, aunque hay que tener en cuenta que se trata de un caso muy concreto de una firma que ha medido mal sus fuerzas y ha sido cuanto menos imprudente en lo financiero.

Los expertos, desde la atalaya andaluza, creen que no habrá más remedio que arreglarlo, por aquello de los daños colaterales, el ‘too big to fail’, pero la preocupación es más que evidente en ámbitos empresariales y laborales. Es amplio, y frágil, el tejido industrial innovador que se vincula a Abengoa y sus empleos. La imagen de España y de la comunidad se resentiría. Salvarla, pues, se convierte en una cuestión de Estado. Ante la envergadura de la deuda y la cantidad e internacionalización de los acreedores, la presidenta andaluza, Susana Díaz, ha puesto la pelota en el tejado del Gobierno central, eso sí, desde la unidad de acción, «de la mano». Pero hará falta mucho más: una actuación incluso diplomática, en lo político, que fuerce voluntades. Pero con fondos buitres por medio no es de esperar margen para la lírica. Hoy hay una primera reunión de los acreedores con KPMG, la primera de un camino largo y contra reloj. El daño, probablemente, ya está hecho.

Sin fronteras

Como en la vida misma, el dolor hace descubrir qué es lo importante. Las pequeñas cuitas, los problemas que parecen tremendos se diluyen. Surge radical una suerte de verdad mayúscula, que siempre está ahí, pero a la que no prestamos atención porque tendemos a cometer la pedantería de creernos inmortales. En estas que desaparecen las lindes, las identidades, mismamente la “desconexión”, y muchos, en el Parlamento andaluz o en las redes sociales, en las grandes ciudades, en los pueblos remotos, donde muchos ni sueñan con ir a París, paran sus vidas y van a concentraciones, o se estremecen, desvelados, ante las noticias del horror. El terrorismo no tiene fronteras. La humanidad tampoco. Emerge ahora, engrandecida por los emocionados testimonios de solidaridad.
“Aux larmes, citoyens”, decía en mi muro de FCB un poeta amigo, Miguel Veyrat, periodista mítico que fue corresponsal en París. A las lágrimas, ciudadanos, versión adaptada del final de “La Marsellesa” que llama “aux armes”, a las armas.
Después, toca serenarse y no olvidar. El reto es dar con una solución justa. Si EEUU quiere arreglar lo que pasa en Raqqa, cuna del ISIS, dice el frío Quinn en un capítulo de la nueva temporada de Homeland, que mande doscientos mil maestros y otros tantos soldados para protegerlos. El histórico de la actuación occidental en Oriente Medio da poca cancha a la esperanza. Lástima de buenas intenciones que se derrochan estos días.
No es hora de aprovechar los muertos, pero es de reflexionar cuántos consideraron una marcianada inútil y políticamente torpe la firma del Pacto Antiterriterrorista por Pedro Sánchez. Se dijo que era cosa de Rubalcaba y Felipe González, que habían convencido al joven secretario general, quien habría dado así una baza inesperada a Rajoy al apoyar una legislación restrictiva, justo cuando la emergente ‘nueva política’, -y la impresentable Ley Mordaza, que todo hay que decirlo-, convertían el gesto en una torpeza. Los hechos, la triste realidad, han demostrado que la unidad es necesaria. Lástima también que el PP no lo viera cuando estaba a punto la derrota de ETA e intentara socavar al PSOE para que no lograra esa baza. Parece que el pacto solo es posible con el PSOE en la oposición.
El terror, en fin, está aquí. Enfrentarlo requiere frialdad, sensibilidad y altura de miras. La ecuación libertad-seguridad sigue desafiando un equilibrio que no debe ser imposible.

21-D andaluz, la caja de las sorpresas

La carrera electoral en Andalucía no va a ser solo para aportar votos al líder. También tendrá una lectura doméstica nada desdeñable y consecuencias prácticas en la vida interna de los partidos y en sus relaciones con los ‘politburós’ respectivos. Como diría Jack el Destripador, vayamos por partes. En la izquierda, la insurrección es manifiesta. Podemos sector Teresa Rodríguez desafía a Podemos sector Sergio Pascual, o sea, Íñigo Errejón. Está claro que los de la centralidad en la formación morada no consiguen hacerse con las riendas en Andalucía y que los exIzquierda Anticapitalista siguen marcando el ritmo, pero dentro de esta corriente también hay algarada. Pluralidad, dicen. Pero luchan por el poder como todos. El conglomerado de funcionarios, sindicalistas y profesores unidos por la rabia funciona más bien mal, pero mientras dure el descontento social, que no ceja, tiene un sustrato demoscópico resistente. En IU no van mejor. Ese sí que es un futuro incierto después del 20-D. Los andaluces tendrán mucho que decir en la gestión del ‘día después’ y gente como Centella, Mariscal y Maíllo se preparan para dar la batalla, que sí será ya a vida o muerte.

Ciudadanos va con viento de cola. Su extraña implantación en Andalucía, donde aún ni siquiera tiene celebradas las primarias para la elección de sus órganos internos, puede no ser óbice a la hora de recoger votos. No cuenta con un resultado previo con el que medirse, y el personal tiene un sexto sentido para olisquear al ganador, así que de momento todo son buenas, buenísimas incluso, perspectivas.

Otro gallo canta en el PP-A. El desgaste nacional les va a pasar factura, pero su líder, Moreno Bonilla, sigue sin confirmar expectativas, la sombra de Arenas es cada vez más larga y muchos de sus actuales compañeros le esperan con los cuchillos afilados para la que prevén su cuarta derrota, por mucho que él se resista al tanteo. No le hace ningún favor a su imagen de autoridad el hecho de que sea el dedo de Rajoy quien le vaya a imponer la lista, si como se prevé la renovación brilla por su ausencia.

No menos dramático es para el PSOE-A. Por mucho que confíe en ganar, a Susana Díaz le va en las urnas del 20-D su liderazgo nacional. Una corta diferencia con el PP le restará fuerza en Ferraz. Pero también le puede empezar a abrir brechas internas. La bronca con Pedro Sánchez tiene cada vez más críticos entre sus filas.

Arenas ya no manda aquí

uanma Moreno Bonilla, presidente del PP andaluz, asumió una operación de riesgo al poner en circulación que quería renovar las listas de las elecciones generales. Es cierto que no tenía otra, ante el desgaste y los nuevos tiempos, pero los dinosaurios eran bravos y al final estaba algo tan poco científico como el ‘dedo divino’ de Rajoy. Se entiende su desaparición de escena: estaba trajinando en Madrid. Pues bien, fue de caza y volvió con trofeos, y muchos, para colocar sobre su chimenea. La gran cabeza es la de Javier Arenas. Aunque la cantidad de piezas locales que ha cobrado (Celia Villalobos en especial) haya relativizado el hecho, y pese a que en la calle estaba claro que el expresidente es un líder amortizado, el mensaje al partido es claro: Arenas ya no manda aquí. En el protocolo del acto de Macael, este viernes, al que asistieron Rajoy y Susana Díaz, estaba relegado a un puesto remoto, con dos docenas de personas por delante.

Moreno ha conseguido quitarse de en medio a su antecesor, pero aún tendrá que desalojarlo de su acta de parlamentario andaluz, porque su presencia sigue siendo incómoda. El argumento de que se va al Senado porque esta cámara tendrá una gran importancia en la próxima legislatura resulta risible. Aunque le llegaran a dar la presidencia no dejará de ser una patada en toda regla. En su favor se dice en el PP-A que, aunque esté dolido, no ha creado más problemas, «Javierito se ha portado bien», pero se entiende que aún maniobrará para los relevos de presidentes provinciales, en Sevilla, Córdoba y Jaén, pues los estatutos impiden que sus jefes de filas sean diputados, además de abordar de una vez Cádiz, porque es manifiestamente irregular que su líder sea delegado del Gobierno.

Superada la prueba, Moreno abre el gran renove PP-A. Se entiende que Zoido tendrá que dejar el Ayuntamiento sevillano, donde la bronca con Arenas se tacha de «escandalosa» y donde se dirimirá una interesante lucha. Seguirá una cadena de cambios en todas las provincias. Ambientazo.