De ayer a hoy, el tablero del puente ha avanzado unos metros. Sin actos oficiales, caravana de cargos públicos, cámaras, micrófonos, discursos, sin parafernalia alguna. Es lo normal. ¿Por qué nos resulta tan raro?

Ahora hay que preguntar a Ana Pastor cómo le va a afectar el recorte de Fomento, y la austeridad general, a la que está considerada la mayor obra pública de España. No es por ser derrotista, pero no pinta bien. Habrá que rescatar el espíritu del manifiesto ciudadano, ahora para presionar al Gobierno del PP, porque los argumentos valen tanto como antes.