“Y me voy”

Contagiada quizá del mal de la música pop que afecta a nuestros próceres, sobre todo los afectos a  Amaral, recordé una canción de Julieta Venegas al ver esta foto, correspondiente a la última sesión de la Diputación Provincial presidida por Cabaña, la despedida a 32 años de poder socialista en la institución. Esa canción que  se llama “Me voy” y decía algo así como: “Que lástima pero adiós” y seguía ” me despido de tí y me voy” y algo como que ” “No voy a llorar y decir/Que no merezco esto/Por que/Es probable que/Lo merezco, pero no lo quiero por eso me voy…”

Aunque, en este caso, el “me voy”,  y no del sillón de la Diputación, fue pronunciado en otro momento y lugar y fue un amago,  rápidamente desmentido.

En fin, pamplinas de la Plaza Mina.

Clásicos populares

Podría titularse “Canciones para después de una guerra”, si no estuviera tan usado. Pero bueno, vale para lo que os cuento. Parece que Paco Cabaña terminó su intervención de ayer en el comité provincial citando a otro de sus clásicos: “No voy a sentirme mal si algo no me sale bien, he aprendido a derrapar, a chocar contra la pared”. No es de el Che, ni Machado, sino de Fito y los Fitipaldi.
Un paso más que Amaral. Los 40 principales a tope.
Yo le digo que porqué no cantan ya ” amigos para siempre” y de paso se ríen un rato.

Interesante agenda de mañana

Una somera investigación sobre el correo electrónico da pistas para pensar que mañana será un día interesante en la agenda política del socialismo gaditano. Resulta que Griñán viene a Chiclana y a Sanlúcar, en su calidad de presidente de la Junta, para inaugurar el Ayuntamiento y el puerto de Bonanza, a las 9 y a la 1 de la tarde. Después, ya a las siete y media, presenta la lista de Irene García a las municipales, ahora con la chapa de secretario general del PSOE de Andalucía. Entre medio queda tiempo para un encuentro “vis a vis” con el díscolo González Cabaña. En alguna parte del Bajo Guadalquivir o aledaños debe haber un reservado listo para las confesiones, las recriminaciones, incluso para la pipa de la paz.
Si cruzamos estos datos con la agenda del consejero de Gobernación nos da que Pizarro tiene que estar en Ubrique, para presentar la lista, a las 8,30 de la tarde. Tiempo de sobra para asistir al encuentro, en el que deben ponerse las cartas bocaarriba en una relación convulsa que ha reabierto viejas heridas a raíz de la candidatura al Ayuntamiento de Jerez.

Quién tuviera un micrófono oculto para escuchar lo que se dice ahí… Y más después de las reuniones del “aparato” con Pacheco. El culebrón más alambicado se queda aquí en un pase de Baby First.

Permaneceremos atentos a la pantalla.

Gracias a Cabaña

Un día al año le tengo que dar las gracias a Paco Cabaña, y además con megafonía, y es el que entregamos los premios en Fitur, porque Diputación nos cede su espacio y porque desde el primer año siempre el Patronato, y en concreto Manolo González Piñero, nos ha ayudado mucho. Este año también, claro. El presidente de la institución provincial nos acompañó en el acto, entregó el premio a Beatriz de Orleans y dijo unas palabras muy elogiosas hacia este periódico, también con megafonía y testigos. Incluso me dio las gracias también a mí. ;-)

La verdad es que se lo agradezco, coñas aparte. Sé que le cuesta ir a Fitur, a donde solía acompañarle su mujer. Aprovechó el día para despachar con los alcaldes presentes, muchos menos que en años anteriores, y he de decir que entré en la sala donde estaba y no había más que agua y unos frutos secos. La austeridad en el pabellón de Cádiz ha sido total. Entre las ausencias más destacadas, la de Pilar Sánchez.

Además me siento muy halagada por la lectura que hace de este blog y su búsqueda incesante de las “gargantas profundas” que pueda yo utilizar en estos modestos posts.

Pax socialista

El recurso a Luis García Garrido para cubrir la plaza de Cádiz en la ejecutiva regional del PSOE ha sido como hallar la piedra filosofal. Ha conseguido poner de acuerdo a todos y zanjar la incómoda situación creada a raíz del congreso en el que Cabaña rechazó el puesto. El exconsejero y ahora delegado del Gobierno en Andalucía es un tipo de consenso, querido y respetado por todos los sectores, en quien se demuestra que una retirada a tiempo puede ser una victoria y cuya lealtad bien merece la confianza depositada. Su puesto en el núcleo duro del PSOE andaluz debe aportar a Griñán equilibrio, cordura y experiencia, resuelta ya la crisis tras la dimisión de Rafael Velasco y el ascenso de Susana Díaz al puesto de “número dos” del aparato. “Vieja guardia”, pero del sector juvenil, ha visto que le llega su oportunidad justo cuando ya casi no contaba con ella y creía que quedaría laminado en la sucesión generacional. Lo que no sé es cómo va a coordinar las dos cosas: defender la política del Gobierno central en Madrid y este trabajo interno en el partido como “número 3″. Aunque él, que consiguió entender de trenes más que nadie, que se sabe hasta la última carretera, puerto o alcornoque de Andalucía bien podrá compaginarlo, sin perder, espero, su sentido del humor.

También hay una cierta “reconciliación” en el área de coordinación parlamentaria, entre Cabaña y Blanco, que quedaron tras la reunión del pasado lunes en darse una tregua y colaborar en esa multicomisión que ha creado el secretario provincial. Queda abierta la grieta con el secretario de organización, Juan Cornejo, cuya cantada destitución como responsable de la comisión electoral tendrá compensación.

Las aguas se amansan, parece. Ya les vale, que nos tenían aburridos a los pocos que seguimos sus cuitas. No sólo es que no interesen a los ciudadanos, es que con la que está cayendo lo que toca es ocuparse de resolver problemas y no de moverse mutuamente las sillas. Que les dure.

Da la impresión también de que la sucesión andaluza está culminada, con Chaves plenamente situado en el Gobierno central y muy lejos de lo que está pasando en su antiguo territorio. El tránsito ha sido hecho. Ahora les toca remontar las encuestas. Por cierto, que Griñán ha metido en el núcleo duro a Antonio Avila, actual consejero de Economía e Innovación y su hombre de confianza en el Ejecutivo.

Me estoy quitando

Intento evitar la adicción a la crisis interna del PSOE gaditano. Como echar humo, no conduce a nada y sólo me hace daño, y hasta qué punto… Pero antes de imponer mi voluntad a mis debilidades, tengo que comentar no sin asombro cómo a Cabaña se le van volviendo en contra sus antiguas amistades y sus propias proclamas. Hoy utiliza la Prensa para comunicarle a Juan Cornejo, su secretario de organización, que ha sido cesado como responsable de la comisión electoral. Al menos no lo ha echado en ausencia tras debatir su gestión en una ejecutiva. Podría decir que me suena a presuntamente estalinista, pero no lo diré.