Contra la iluminación de la playa

Por fin. Los vecinos de la Glorieta Ingeniero La Cierva se constituyen en asamblea y se movilizan contra la iluminación de la playa. Para el jueves a las diez de la noche se ha convocado una concentración en el paseo, frente a la calle Brasil.

Sus razones son de peso: ahorro, ecología, hasta recuperar la memoria de la infancia:  ”recuperar nuestro cielo y sus estrellas. Tras 15 años de iluminación continuada nuestros niños y niñas ya no lo conocen”.

La fiesta del verano

La fiesta años 60 del viernes ha sido un acontecimiento. Me cuentan con el entusiasmo de un descubrimiento: muchísima gente, de toda clase y condición, de todas las edades, bailando juntos y mezclados, sin incidentes, sin borracheras. Pasado un cierto descontrol inicial, porque la cola era impresionante (véase la foto) y una entrada en tropel, en busca de sillas, la gente se apaciguó y entró en ambiente hasta bien avanzada la madrugada. La entrada costaba 5 euros, dato que también explica el éxito.

Todos esperan ya con ganas una nueva cita para el año que viene. Una fuente solvente me cuenta con admiración que  “Javier Yrayzoz bailaba con la presidenta de la asociación de vecinos de Puntales. Aquello era como es Cádiz, una mezcla de gente sin distinción de clase, disfrutando juntos”. Y no eran solo puretas, me dice, ni se sabía muy bién quién iba disfrazado y quién es que era así.

Debe ser como el anuncio de Ikea. Todo está muy mal. Pues vamos a hacer una fiesta.

La Casa de las Artes y el centro histórico

Es impresionante el edificio que ya casi se acaba en los terrenos de astilleros para acoger el Conservatorio y la Escuela de Artes Aplicadas. Pero no puedo dejar de sentir pena porque el casco histórico pierda a los jóvenes aprendices de artistas y de músicos. Su presencia, su trajín, es esencial para revitalizar el centro, que tanto necesita de una presencia creativa y dinámica.

A ver, por otra parte, qué destino se le da a los dos edificios, la Torre Tavira y el entorno del patio del callejón del Tinte, tan hermososo ambos.

Para este último hay un ya legendario proyecto de ampliación del Museo, que no sé yo si seguirá teniendo sentido tras la Casa Pinillos.

Pero por lo que sé, es municipal así que el Ayuntamiento tendrá algo que decir al respecto.

 Lo importante es conseguir mantener con pulso y vivo el corazón de la ciudad, el Cádiz-Cádiz, que es nuestra principal fortaleza y nuestra gran seña de identidad.

La gota malaya

Hoy nos encoge el estómago otra mala noticia laboral, el ERTE en Gadir Solar, que va a afectar a casi todo su personal. Aún hay esperanzas en que dentro de seis meses haya mejorado la coyuntura y el empleo se recupere, pero esta sucesión de catástrofes parecen como una tortura.

La Bahía de Cádiz va cada vez peor, no nos engañemos. Urge replantearse diagnóstico y soluciones.

Un revulsivo

Tenemos un edificio público monumental, en un sitio perfecto. La Diputación, su dueña, lo vende (los bienes públicos no se venden así como así y no suelen hacerlo los políticos de izquierdas ) para un hotel de cinco estrellas. El proyecto se acompaña de un plan de revitalización del barrio de la Viña, su entorno, porque no pegaba que los millonarios vinieran a ese hotel y se encontraran ese entorno tan degradado. Fue uno de los puntos de apoyo de la primera candidatura de Rafael Román para la alcaldía de Cádiz.

Diez años después, el papeleo administrativo, el desacuerdo entre instituciones de diverso signo frustran el proyecto y no hay nada más que un edificio cerrado, un inversor que ha huido, un monumento sin dueño. Un fracaso como la copa de un pino. Otra carpeta para el archivo de Débitos.

Sin esta “okupación” el limbo jurídico del edificio se eternizaría. Con ella, al menos, se han puesto las cartas boca arriba.

Toca ahora que lo antes posible Diputación recupere el edificio y sus nuevos responsables decidan qué hacer con él y cómo van a gestionarlo.

Al final, los más pasotas son las instituciones y los “revolucionarios” los que actúan. Y no se olvide que lo que  más deteriora un edificio es su abandono.

Dicho esto, hay algo raro dentro de este grupo de “okupas”, que no se reconocen como tales, que no dan la cara y que parecen muy bien organizados. No al servicio de un partido, o de una conspiración, pero sí organizados. Veremos.

El ¿nuevo? equipo de gobierno

La alcaldesa de Cádiz ha hecho público hoy el reparto de tareas entre sus concejales. Aparte la reducción del número de áreas y algunos cambios de ubicación de competencias, poco de nuevo. Se podría hacer como uno de esos pasatiempos de los periódicos, para cuando se está muy aburrido: Encuentre las 7 diferencias.

Por lo demás, algunas cosillas que destacar. Una mala y una buena noticia. Sigue Castillo en Cultura, aunque pierde poder frente al Doce y además se queda sin educación y universidad. Los nuevos tienen sus oportunidades, sobre todo Dolores Palomino. Sube Romaní, Juancho Ortiz gana peso también y Bruno, como se esperaba, sigue en ascenso.  Pepe Blas, irreductible. 

Sube también Ana Mestre, que tiene mucho poderío dentro del partido pero hasta ahora menos funciones ejecutivas municipales. A Guerrero le toca la Policía Local, que es un buen marrón, Pepe Macías sigue con sus viejos, que le adoran, y a Varela por supuesto que le ha tocado deportes. Lo de Pablo Román en Vivienda me resulta extraño. Aquello de los distritos de la legislatura anterior parece que se abandona y se sustituye por una organización en áreas.

Hay otras lecturas, que se hacen sotto voce, acerca de quién sería consejero de la Junta, o si la alcaldesa será ministra cuando gane Rajoy.

Y ¿dónde está Wally?  Controlándolo todo, cada vez más.

La estética de la ciudad

Me llamó la atención el artículo de Antonio Fernández Repeto de hace unas semanas, aquí en La Voz, y cuando pasé el otro día ví que tiene toda la razón: La entrada del parking nuevo del Parque se ha cargado por completo la placita, creo que llamada de Rocío Jurado, pero que está en nuestra memoria como la de la “feria del frío” ¿o no?  La gran boca que se abre allí destroza un rincón singular. De acuerdo con que hace falta aparcar, pero ¿no podía haberse hecho de otra manera, y salvaguardar el espacio público, o haberlo reconstruido de algún modo? Ahora se vende la puesta en servicio del “paseo de Santa Bárbara”, pero la entrada del Parque Genovés ha quedado hecha un horror. El frente de la ciudad hay que cuidarlo con esmero, y esto no es precisamente un ejemplo de buena práctica.

Foto histórica

3 de mayo de 1990. Veintiún años nos contemplan, que se dice pronto. Semprún inaugura el Museo de Cádiz. Un barbudo Antonio Alvarez le muestra la sala de estatuaria romana: las cabezas de los césares que eran sustituidas en las estatuas según cambiaba el prócer porque, como se sabe, los romanos estaban en todo y a rey muerto rey puesto. Algo que no debía sonar demasiado bien a José Rodríguez de la Borbolla, entonces presidente de la Junta de Andalucía,  que en la imagen aguanta el gesto porque ya sabía que había sido cesado en el cargo, en plena bronca entre guerristas y borbollistas. Su caso era, pues, como el de los romanos que estaban contemplando. Con ellos Ramón Vargas Machuca, entonces en plena vorágine de su actividad política, como líder crítico y secretario primero de la Mesa del Congreso.

Oh, tiempo!

Ministro y pianista

La alcaldesa almorzó hoy en el Terraza con el ministro de Cultura y Juventud de Costa Rica, Manuel Obregón, con quien firmó un convenio esta mañana. Obregón es también pianista y ofrecerá un recital el viernes en la Cárcel Vieja, en un acto organizado por la Sociedad Cádiz 2012, que preside el teniente de alcalde Juan José Ortiz.

Ortiz, que estaba también en la comida, mantendrá a un encuentro también el viernes con el embajador de Filipinas, con quien va a perfilar la participación de este país en el Doce. Será un socio relevante, que puede aportar mucha historia común y un punto de exotismo que tiene aún una honda huella en Cádiz. No tanto por los mantones, que no venían de Manila sino de China, como por marfiles y obras de arte.

También estaba Mercedes Colombo, que dice que no sabe nada de si va a ser la presidenta de la Diputación, y sonríe.

Playazo

Nueve y media de la mañana de hoy: la playa Victoria luce como una patena. Las brigadas de limpieza ya se han retirado y quedan las bolsas negras junto a las papeleras, alineadas, listas para recoger.

Nuestra pequeña patria, con o sin bandera azul, empieza su gran temporada. Cuidarla es cosa de todos.

Pero ¡otro fin de semana con levante! Los camperos me cuentan que los avisperos están este año orientados hacia el oeste, así que nos espera un verano de grandes levanteras. Hay que ir haciéndose a la idea.