Más ajustes

Los nuevos diputados provinciales siguen con su agenda de citas para reconducir los diversos servicios. Tienen ante sí un gran trabajo. Más de una veintena de jefes de servicio, algunos sin “indios” a los que mandar; algunas funciones a extinguir, algunos técnicos competentes a los que rescatar para sus puestos…

El hecho es que la paralización de la administración provincial no se va a producir, pero tampoco mucha algarada, de momento, entre otras cosas porque muchos están de vacaciones o a punto de irse. Sí habría problemas en el caso de que se recorte el empleo. Aunque Loaiza ha querido tranquilizar, está claro que si quiere ahorrar tendrá que disminuir el Capítulo 1, que es el más cuantioso. Y si tiene que incorporar personal de confianza, más.

Pero lo más interesante, para quienes estamos fuera de la melée, es cuántos “jockeys” se encuentra a cargo de la nómina provincial. Y cuántos “sobres” silenciosos salían de sus despachos.

Guillotina en Plaza de España

Comienzan a caer cabezas en la Diputación. Loaiza no pierde tiempo. Aunque no concreta, y se permite el lujo de ser vago (impreciso) en las respuestas, da la impresión de que va a lo suyo y no necesita que fluya la información.

Recuerdo cuando la primera corporación democrática, que el presidente encontró sorpresas del tipo de tener en nómina una plantilla de jockeys profesionales. Hay servicios que, desde luego, no corresponde prestar a una Diputación Provincial en ningún caso, pero menos ahora que hacen falta tantos recursos para atender a las poblaciones más pequeñas y deprimidas. 

Los nervios en la antigua Aduana son notables. Como la risa floja (más o menos disimulada) cuando le toca al de arriba.

Queda por ver qué pasa con algunas personas que trabajaban para el PSOE pero con sueldo de Diputación.

En todo caso, me dicen que el trato del presidente y de los nuevos diputados hacia los técnicos ha sido exquisito.

Sin viceportavoz

Lo único cierto es que Federico Pérez Peralta no fue elegido ayer viceportavoz del grupo socialista de la Diputación. Hubo votación y no fue nombrado. Cabaña esperará a ver cómo avanza la nueva Corporación.

“Y me voy”

Contagiada quizá del mal de la música pop que afecta a nuestros próceres, sobre todo los afectos a  Amaral, recordé una canción de Julieta Venegas al ver esta foto, correspondiente a la última sesión de la Diputación Provincial presidida por Cabaña, la despedida a 32 años de poder socialista en la institución. Esa canción que  se llama “Me voy” y decía algo así como: “Que lástima pero adiós” y seguía ” me despido de tí y me voy” y algo como que ” “No voy a llorar y decir/Que no merezco esto/Por que/Es probable que/Lo merezco, pero no lo quiero por eso me voy…”

Aunque, en este caso, el “me voy”,  y no del sillón de la Diputación, fue pronunciado en otro momento y lugar y fue un amago,  rápidamente desmentido.

En fin, pamplinas de la Plaza Mina.

El candidato del PSOE a presidente de la Diputación

¿Quién va a ser el candidato del PSOE a presidente de la Diputación? ¿A quién votarán los diputados socialistas el día 12, en la constitución de la institución provincial? Por el momento, el PSOE no tiene candidato, porque lo debe elegir el comité provincial, pero no lo ha hecho.

 Así que, aunque Loaiza se vaya a llevar el puesto de calle, con su mayoría absoluta, a la oposición le corresponde presentar un candidato. Si no lo hace será insólito y si vota en blanco resultará bastante escandaloso. 

Le toca el papel a Cabaña, entiendo, que se ha proclamado portavoz del grupo, o se postula como tal, pero no es oficialmente el candidato. Pero si llega a la votación en tal condición sería irregular, ya que el comité provincial no lo ha elegido.

A ver qué pasa

Loaiza en el sillón de Perales

Se confirmó la noticia: José Loaiza será el primer presidente del Partido Popular en la Diputación de Cádiz, que desde la transición han dirigido, si no me falla la memoria, Gervasio Hernández Palomeque, Alfonso Perales, Jesús Ruiz, Rafael Román y Francisco González Cabaña. Como premio por sus extraordinarios resultados en la provincia, pero también con el encargo de trabajar para conseguir ganar, con todos los resortes de la institución, las generales y sobre todo, las andaluzas. La Diputación es además un formidable instrumento de poder de cara al partido, por los recursos que destina a los grupos políticos presentes, y para conseguir alianzas con otros grupos. Como ya se sabe.
El PP y el propio Loaiza deberán dar ahora su impronta a la política provincial y poner en práctica su programa.
El presidente, por su parte, deberá multiplicarse, pues además es alcalde de San Fernando y parlamentario andaluz. Las quinielas le sitúan como consejero de Empleo en un hipotético Gobierno Arenas, ya que ha presidido la comisión correspondiente en la Cámara sevillana. Muchos cambios para el abogado gaditano que se metió a concejal con Teófila y hace poco más de cinco años apenas tenía los magros ingresos del delegado de área de urbanismo. Su ascensión ha sido meteórica. Hombre de confianza de Antonio Sanz, tiene buen cartel entre compañeros y rivales. Se ha convertido en poderoso. Ahora le saldrán muchos amigos.
Por cierto que chapó para el control interno popular. Nadie sabía nada de la decisión que adoptaría Arenas al respecto ayer y, si lo conocían, nadie se fue de la lengua.

El equipo del PP en Diputación

Siempre radiamos las movidas internas del PSOE, pero las del PP apenas nos llegan. En parte porque no son tantas ni tan visibles, al menos por aquí, y porque los populares son más discretos. Ahora que tocan poder pueden cambiar las cosas. Parece que los despachos arden en rumores acerca del equipo que va a “tomar” Diputación. No sólo si será Loaiza el presidente, como parece cada vez más probable, o lo será Mercedes Colombo, que está en espera y a disposición. Se trata de ver quién va a mandar en las vicepresidencias y áreas. Por lo que parece, Teófila Martínez no quiere que le desmantelen su equipo en el Ayuntamiento, de ahí que los  movimientos se hagan con cautela, porque no pueden dejar de contar con ella para tomar las decisiones.

Uno de los nombres que más suena para dar el paso a la institución provincial es José Blas Fernández, el ahora primer teniente de alcaldesa, quien sería el diputado de Personal. Dicen las lenguas de doble filo que le encanta la posibilidad y que le tocaría hacer el trabajo que ya hizo en el Ayuntamiento cuando la primera victoria de Teófila, para cortar, reubicar, eliminar empleos, técnicos de carnet socialista y otros extremos a decidir… Entre ellos, parece que el sueldo de Marta Meléndez como trabajadora del Bicentenario parece que es a extinguir.

En el PSOE empiezan ya los despidos para reubicar a desubicados.

Más del portavoz de la Diputación

Parece que puede ser el propio Cabaña quien se haga cargo de la portavocía del PSOE en la Diputación, hasta que se celebre el congreso provincial en el que dimita. Ha realizado consultas entre responsables de diversos pueblos y el rechazo a Pérez Peralta ha sido generalizado. La posibilidad de una renovación se complica, dada la situación interna, pero tampoco se descarta. El tema es relevante, porque la Diputación es poder y es dinero para sustentar al partido, y porque hacer un grupo potente, de perfil alto, en vez de como hasta ahora, que haga política y visibilice las alternativas del PSOE al PP es una de las estrategias más evidentes para intentar resurgir de la catástrofe electoral del 22M.

El relevo

Mientras deshojamos la margarita de quién será el próximo presidente de la Diputación, ya se aprecia el cambio del poder. Esta es la primera fila de unas jornadas celebradas hoy en el Palacio Provincial, con la diputada y portavoz del PP (y candidata a presidenta) Mercedes Colombo, en lugar de honor.

En cuanto a la composición del resto de la corporación, y en especial en el banco de la oposición, crucemos los dedos.

Descontento

Por lo que me llega, “ hay descontento” tras el ciclo de conferencias organizado por la Diputación, con el patrocinio de Unicaja y la organización de Ramón Vargas-Machuca. El cuadro de situación que los ponentes han trazado es dramático, hasta el punto que el último conferenciante, Carbó, dijo al iniciar su charla que “me han dicho que intente ser optimista”. Pero no pudo menos que reconocer que las actuales tasas de paro se mantendrán muchos años y la del 10% no volverá nunca.

Parece que la realidad se resiste a la propaganda.