La gran tarea de Jiménez Barrios

Manuel, Chiqui, Jiménez Barrios, flamante delegado del Gobierno autonómico, tiene ante sí una temporada frenética si quiere cumplir a fondo con su encargo, que es dar mayor visibilidad a la Junta de Andalucía, una tarea políticamente crucial ante las citas electorales que se avecinan.

Comunicación, comunicación es el mantra cada vez que soplan vientos de tormenta, aquí y en las demás instituciones. Parece que de pronto miran incrédulos las naranjas de las encuestas y dicen: ¿cómo es posible que no me quieran, con todo lo que estoy haciendo por ellos? Y la conclusión: Es que no lo saben, cuando lo sepan verás…

La “venta” de la acción de la Junta va a extenderse a los delegados, que deberán ponerse las pilas de cara a la Prensa en general. Ufff.

No habrá cambios de momento. Ya vale de agitación, parece, ahora toca templar y mandar. Mañana será la primera reunión de coordinación.

Bomba informativa: el “fondo de reptiles” de Empleo

La tarde se ha convertido en una convulsión desde que se ha hecho pública la declaración judicial de un ex alto cargo de Empleo que reconoce la existencia de un “fondo de reptiles” para ayudar a empresas en crisis al margen de la ley. Antonio Fernández y su antencesor, Viera, dispusieron de 647 millones de euros que se repartieron presuntamente “de manera arbitraria” y sin el “procedimiento legalmente establecido”. El escándalo es de proporciones mayúsculas y amenaza con salpicar a muchas empresas objeto de estas regulaciones de empleo presuntamente irregulares, aparte de dañar a Griñán, a pesar de que él se quitó de enmedio a Antonio Fernández en cuanto pudo.

La jueza instructora del caso Mercasevilla, Mercedes Alaya, va a por todas.

Marcha atrás de Griñán

La Junta acelera en su campaña de comunicación. Hoy hay comparecencia de la consejera Mar Moreno para explicar la gestión y las perspectivas del año próximo y mañana lo harán los delegados provinciales, en Cádiz Gabriel Almagro.
El reto es convencer y luchar por remontar los malos sondeos. Griñan y los suyos están atrapados en el bucle diabólico de gobernar, o sea tomar decisiones, y apechar con las consecuencias, que son por definición impopulares en estos tiempos de crisis, o mirar al corto plazo de la rentabilidad electoral. Lo lógico, lo ético, es el compromiso con el futuro, pero también es táctico intentar conservar el poder para continuar su proyecto político otra legislatura más.
Todo esto tiene otra versión, claro: aferrarse al sillón como sea, aun a costa de alargar la crisis y el deterioro político y social.
El asunto es que tres de las medidas de su programa contra la crisis van a esperar a después de las municipales, entre ellas la reforma de las agencias públicas, que tiene en pie de guerra a los funcionarios. En este sentido, bien hará el presidente en aprender del error y no escuchar a quien impulsó la aprobación de la norma en agosto, a prisa y corriendo, a pesar de que la consejera quería hacerlo más tarde y con tiempo. No le toca a ella, por tanto, comerse ese marrón, hablando mal y pronto.

Estrategia de comunicación

José Juan Díaz Trillo, consejero andaluz de Medio Ambiente, invitó a comer hoy a los medios informativos gaditanos. Le acompañó el secretario general del PSOE, Paco González Cabaña, de modo que todo tenía pinta de formar parte del programa “Encuentros con…”, o sea de la campaña de comunicación que la Junta ha puesto en marcha podríamos decir que para dar a conocer sus actuaciones, pero también para “hacer amigos” ante las adversas perspectivas. Nos esperan, por lo que parece, algunas más.

Está bien que el poder se acerque a los medios de una manera directa, sin tanto intermediario en forma de gabinete de prensa y estructuras varias. Lo que pasa es que conviene dotar de contenido estos encuentros, aunque sean “off the records”, o sea para no publicar.

El consejero, que es poeta, habría estado sin duda más cómodo hablando de literatura. Pero también le interesaba saber qué pensábamos nosotros de determinadas cuestiones, por lo que deduzco que la preocupación en el Ejecutivo andaluz es alta, de una parte por salir de su ensimismamiento, y de otra por cuestiones concretas, como la bronca de los funcionarios.

Tour por San Telmo

Coincidí con el primer “tour” de visitantes por el restaurado palacio de San Telmo, sede de la Presidencia de la Junta de Andalucía. Aproveché un momento para visitar la capilla, que ha sido completamente restaurada y es una joya, con cuatro retablos laterales y uno grande central que preside Nuestra Señora del Buen Aire, a quien debe su nombre la capital de Argentina, una talla magnífica. La recuperación ha sido espectacular y merece la visita.

Pudimos hacer una incursión por la parte trasera del altar mayor, donde se guardan algunos cuadros a modo de “exvotos” de marinos andaluces que, de vuelta de América, agradecen a la Virgen haberles salvado de los peligros del mar.

Por lo demás, el palacio es espectacular. Sólo un uso institucional como éste puede salvar a los monumentos, a los bienes de interés patrimonial. Yo creo que cualquier partido en el poder debe hacerlo.

Una cabeza

La Junta de Andalucía ha destituido al responsable del cacao que tiene encima por el decreto de reestructuración de las empresas públicas. Parece que el cabreo monumental de los funcionarios, su acoso a los cargos institucionales en cada acto público surte efecto. También, supongo, la previsible pérdida de votos en un sector a priori afín.

En todo caso, se impone una explicación clara de lo que se quiere hacer, luz y taquígrafos en las contrataciones, diálogo y también generosidad. El aparato administrativo actual no se puede sostener. No hay dinero.