
Suele pasar. Anuncian las candidaturas de los Oscar para este año y la mitad de las películas ni suenan ni se van a estrenar en varios meses (por lo menos, hasta que se vayan a dar los premios y entonces aprovechar el supuesto tirón de que se gane algo).
Por eso, hacemos un análisis de las cinco favoritas en función de sus autores (la anécdota, porque no es algo usual, es que coinciden las cinco mejores películas candidatas y los cinco directores) y sus posibilidades reales:
- Slumdog millonaire: Fábula moral y moralista sobre un hindú de 18 años que gana la versión de ¿Quieres ser millonario? de su país y luego le acusan de amaño. Los actores son desconocidos por aquí (todos hindúes) y el director, no tanto. El británico Danny Boyle saltó a la fama por “Trainspotting” y, tras hacer su gran película americana (y fiasco, pese a que a mí me gusta por pija) con Cameron Diaz y Ewan Macgregor (”Una historia diferente”), le llegó la expulsión del paraíso tras “La playa”, ese bodrio a la mayor gloria de Dicaprio. Se volvió a las islas un poco escaldado y empezó de nuevo. Allí volvió a coger el pulso tras la cámara con dos películas tan distintas como “28 días después” y “Millones”. ¿Volverán a abrirse las puertas de Hollywood con estas nominaciones?
Veredicto: No tiene posibilidades casi: es la nota exótica del año.
- El desafío: Frost contra Nixon: Otra fábula moral de esas que gustan tanto en Sunset Boulevard. Un periodista graciosillo (un Micky Nadal de la vida, vamos) quiere relanzar su carrera entrevistando a Nixon y ponerle en apuros con el Watergate. Ignoro la gracia que puede tener una película cuyo final se puede conocer mirando en google qué ocurrió en la vida real. Dirige Ron Howatd, que ya se llevó el Óscar al mejor director y a la mejor película por “Una mente maravillosa” (2001). Es un habitual de las galas, porque suyas son Apolo XIII o Cinderella Man. También perpetró “El Código Da Vinci”, o cómo hacer una película a la altura del libro (de mala).
Veredicto: Tiene alguna opción, por eso de que la política está de moda ahora por EEUU. Pero ya ganó hace no mucho y, no lo olvidemos, en su filmografía están “1,2,3… Splash”, “Cocoon” o “Willow”.
- The reader: Historia de posguerra (de la Segunda Mundial), romántica, dramática y tal… Y con Raloh Fiennes haciendo de amante atormentado (para variar). De ambientación que tanto gusta nominar y nunca premiar. Con ella ha ganado Kate Winslet uno de sus dos globos de oro. Stephen Daldry está al mando. Ha sido nominado al mejor director dos veces con sus dos películas conocidas: Billy Elliot y Las Horas (en ésta última, en 2001 le ganó la partida, precisamente, Howard y el tarado de Crowe)
Veredicto: Sería una gran sorpresa que triunfara más allá de Winslet. Es la apuesta más cultureta del año.
- Mi nombre es Harvey Milk: la lucha de los derechos civiles en estado puro. Un homosexual sale a la escena pública en pos de un cargo público. El director es Gus Van Sant, un tipo al que le gusta hacerse el interesante (firmó y filmó “Elephant” o “Drugstore Cowboy” y “Mi Idaho Privado”) pero luego nos castiga con la nueva versión de “Psicosis”.
Veredicto: Al igual que la de Nixon si les da por compensar a las minorías (como aquel año en que ganaron todos los negros) puede ser el año de los homosexuales. De todos modos, es una película tipo de ganadora.
- El curioso caso de Benjamin Button: la curiosa (ya lo dice el nombre) historia de un hombre que nace viejo y rejuvenece según pasan los años. Para lucimiento de Brad Pitt, pero con el respaldo que supone David Fincher, uno de los directores menos entendidos de Hollywood (aunque haga lo que quiera): rompió con “El club de la lucha” y luego cayó en el sistema con “The game” y “la Habitación del pánico”. La redención para la crítica le vino con “Zodiac”, la desasosegante historia cuasi documental de un asesino en serie. Curiosamente (como el titulo… O no, porque suele ir unido), cuando la crítica le aplaudió, el público le dio la espalda.
Veredicto: Si a la Academia le da por lo alternativo (como le da de vez en cuando)… Pero me quedaría con las dos más políticas.
Alex Medina
General