Ay, que mal está la cosa…Que si la crisis, que si el paro, que si las hipotecas, que si ya no puedo salir a cenar, que si no deja de llover, que si mañana será otro día…basta! A falta de pan buenas son tortas! Si ahora que eres pobre como una rata ni las dependientas de Zara te miran a la cara y te dicen a la primera eso de: “lo que está ahí es lo que queda”, o si tampoco te llega para uno de esos bolsos baratos clon de Loewe…tenemos la solución: El mercadillo, ese mundo fascinante donde se encuentra de todo: desde aceitunas a euro el kilo a zapatillas, camisas y vestidos por diez. Desde un bolso a seis euros a dos pares de pendientes por el precio de uno…Dispuesta y sin prejuicios de ningún tipo decidí ir a Los Gitanos…el mercadillo de mi pueblo que me ha flipado desde pequeña cuando iba de la mano de mi madre y me perdía entre tanto montón. Ahora, ya es un centro comercial. Vamos allá, me dije. Y este fue el resultado.

Zapatos a diez euros. De cuña y colores en tendencia. Me los probé y eran bastante cómodos (no se si a la larga te podrían hacer rozaduras pero no parecían muy ‘peligrosos’)

Pendientes Dos por cinco euros. (Me llamaron la atención porque tenían un punto vintage que me sorprendieron. No eran los típicos pendientes hippies sin más) Además tenían las pulseras y collares a juego.

Vestidos:

Uno estilo baby-doll blanco (por 10 euros aunque con regateo -del güeno- se quedaría en 8; no me lo llevé pero hubiera convencido al señor. Si os fijáis lo había en varios colores. Me gustó también el morado.

Vestido largo […]