Semana de la Moda de París

Dior Alta Costura en Paris, de la genialidad a la mediocridad

Hace meses que lo advertí. Y no pretendo hacerme la lista pero sabía que ocurriría. Es fácil predecir este tipo de cosas cuando de la manera más condicionada posible se abre la puerta de atrás y se le pega un empujón antes de tiempo a uno de los mayores genios que ha dado la moda de las últimas decadas. Galliano era despedido como diseñador de Dior por aquel asunto tan comentado de sus comentarios racistas que, aunque no le encontré nunca excusa posible, si dejó a la casa huérfana de talento. De nuevo, la mediocridad ha llegado al número 30 de la Avenue Montaigne. Bill Gayten volvió a asumir el reto de presentar una colección de alta costura en París. Y, en mi opinión, no lo superó. Dos pases que dejaron casi impertérritos a los clientes que allí se dieron cita. Ni rastro de las rostros de emoción e incluso felicidad que abrían y cerraban cualquier espectáculo de Galliano. Sí, he dicho espectáculo porque, precisamente, es lo que separa un desfile más de uno realmente especial. Ausencia absoluta de maquillajes, telas ni fú ni fá, accesorios fuera, peinados nimios…Ya pasó en julio. Al igual que en este desfile, la marca francesa volvió a tirar de archivo. El problema es que cuando un diseño es tan sublime, olvidarlo es difícil. Por eso si se repite o se intenta imitar no pasa desapercibido.

Galliano “echa el ancla” en París

Galliano y Paris. Dos palabras mágicas, dos formas de soñar. Esta vez, con el pasaje ya sellado, la firma Dior nos invita a ”echar el ancla” en una base naval del Pacífico sur. Con el título: «I was never the girl next door« («Nunca fui la chica de la puerta de al lado», el genio gibraltareño ha vestido a Betty Page, icono de los 60, de mil y una maneras. Uniformes de marinera, parcas y saharianas de cuero nubuck blancos, sexys minivestidos, blusas y camisetas estampados de flores exóticas; transparencias, bordados, volantes, flores, drapeados, flecos y nudos marineros. Y todo, con la singular mirada Dior.

Aunque seamos Por el amor de Dior y, por tanto, no disimulemos nuestra debilidad manifiesta por la firma francesa, hay que ser honestos y decir, que, en nuestra humilde opinión, esperábamos más de esta colección y más en París. Quizá el sueño era tan bonito que ha sido díficil de materializar… No siempre se puede ser perfecto, ¿no?

Y si os habéis quedado con ganas de más (como yo), aquí os dejo un vídeo en el que expertos en moda y el propio Galliano describen la colección. Es muy curioso.

Miranda Kerr desfila embarazada para Balenciaga

La top australiana Miranda Kerr ha dado la sorpresa en la Semana de la Moda de París por desfilar embarazada para Balenciaga. Con una gestación ya evidente, la modelo fue capaz de eclipsar con su aparición a otras de sus compañeras más famosas y acaparó todos los flashes. La verdad es que Miranda estaba guapísima.

Galliano se gana de nuevo el aplauso de París

El maestro de los patrones, el genio terrible de las pasarelas, el monstruo inquieto de los volúmenes y los drapeados ha vuelto a poner en pie a los críticos y amantes de la moda. John Galliano, el modisto de Dior, presentó esta semana su nueva colección en la Semana de la Moda de París y no dejó a nadie de indiferente.
En esta ocasión tomó como punto de referencia las flores. Y claro, no faltó el color ni la suntuosidad ni la delicadeza en cada prenda. Además, volvió a la línea icónica del tulipán que tan bien dejó en herencia el creador de la firma. En busca de “feminidad contemporánea” y “abstracción poética”, sus abrigos se hicieron volumen, los entallados, pronunciadísimos, las faldas, pétalos y el tul, la organza, la seda y el tafetán, fueron sus mejores aliados.
 Ádemás, en esta ocasión, Dior dejó de dar el protagonismo a los colores eternos como el blanco y el negro para teñir sus telas con una paleta llena de luz: Naranja, turquesa, azul gris, jade, rojo, malva, o violeta llenaron la pasarela de amapolas, pensamientos, orquídeas y otras flores. Un perfecto homenaje a la naturaleza.
Maravilloso. De nuevo, maravilloso.

 

Galliano da mucho ‘juego’ a las muñecas rusas

 

De nuevo la ha liado hoy en la pasarela. Galliano ha vuelto a sorprender con su imaginación y creatividad en la Semana de la Moda de Paris donde ha presentado su nueva colección Otoño Invierno 2009-2010. Y lo ha hecho inspirándose en Ucrania, y más concretamente en las muñecas rusas, todo un paraíso de tejidos, colores y formas para los amantes de la moda folk y el estilo gipsy. Para ello el gibraltareño vistió a sus modelos con trajes regionales llenos de dorados, algunas transparencias, faldas globo y vestidos largos. Y para la noche diseños brillantes en seda magenta, violeta u ocre. Oversize mezclado con barroquismo, sensualidad con tradición. Galliano volvió a romper las normas en París.

MAS DIOR QUE NUNCA

Impresionante. Y no me dejo llevar por mi predilección por el loco maestro diseñador de Gibraltar, sino porque fue de lo mejor que se ha podido ver en los últimos años en alta costura. Galliano llenó el lunes el Museo Rodin de París de asombro y aplausos con su última colección de mujer para este verano. “Un desfile tan formidable como éste te permite olvidarte de la crisis”, argumentaba Bernard Arnault, propietario de Christian Dior. Y es que, como si se tratara de un forense, el gibraltareño se metió durante meses en las mismas entrañas del creador de la marca, buscó en sus archivos, en sus viejos patrones y los supo reinterpretar para el siglo XXI en ‘Más Dior que Dior’, un homenaje con todas las letras.

Maestros flamencos como Van Dyck y Vermeer le sirvieron de inspiración en una colección llena de volumen, algo rococó (es Galliano) pero más medido. Dorados, amarillos, azules, rojos y marfiles. vestidos suntuosos con detalles cuidadísimos, faldas lápices adornadas con alforjas, chaquetas, trajes acabados en tirabuzón, y, sedas, corsés, terciopelo, pamelas imposibles…hasta punto de cruz en algunas piezas…un espectáculo en el que empleron cientos de horas los 80 artesanos de uno de los talleres más enviadados del mundo. Y para quien, con la que está cayendo, le chirríe ver todo ese derroche sobre la pasarela, tendría que saber que Christian Dior en 1946 dibujó trajes similares en un París mucho más deprimido que el actual a consecuencia de la II Guerra Mundial. A algo habrá que agarrarse, ¿no? ¡Que siga el espectáculo!